Evo y el Presidente Arce se han estado echando la culpa de la catastrófica situación económica. Es decir, de la dilapidación de los más de US$15 mil millones, el fracaso rotundo de no poder industrializar el litio durante 18 años, la explotación del gas hasta casi la última molécula sin reemplazar las reservas, el irresponsable gasto de dinero público en empresas estatales deficitarias, en aeropuertos sin funcionar, en carreteras que se desmorona, en coliseos donde su capacidad excede la población del lugar donde se construyó, etc.
Esta situación ha sido, indudablemente, resultado de la inepta gestión de gobierno del MAS durante estos 18 y más años. Esta ineptitud es solo una par-te. En una entrevista en el programa “No Mentirás” de mayo 2021, Arce afirmó que cuando era ministro “...asignaba recursos a cada ministerio para ejecutar sus respectivas políticas y no era que el Ministerio esté o no de acuerdo. Eso era responsabilidad de cada ministerio.” O sea, ese ministro no era Ministro de Economía y Finanzas, era ca-je-ro. No se aseguraba el uso eficiente de los recursos de todos los bolivianos; solamente recibía y repartía ingresos. ¡Una verdadera vergüenza ajena! O sea ¿no sabía ni cuál era su función o el que realmente tomaba las decisiones era Evo u otro con más poder en el gabinete?
La otra parte, y tal vez la más importante, es que ese partido ha saqueado el país de manera consciente desde un inicio. Por un lado, para suerte de Evo como Presidente y Lucho como ministro de economía, al inicio de su gestión aumentaron los precios internacionales del gas y otras materias primas a niveles históricos. Claro, se sorprendieron con la abundancia de recursos sin haber hecho nada. Lo que sí hicieron, y los ineptos lo hacen de maravilla, es gastar con el único criterio de enriquecerse en cada paso. Pero esto no ha parado 18 años y más de $60 mil millones después.
Entonces, ahora, como no hay dólares, se aplican otros mecanismos. El “ministro de economía” se ha convertido en una marioneta que tiene como ventrílocuo al Presidente. Éste ordena o asiente adueñarse de los recursos de los bolivianos en las AFPs. Aplican un “semi-corralito” para los dólares. Manipulan al Congreso para aprobar más préstamos incrementando la deuda externa e hipotecan-do nuestros recursos naturales especialmente con los chinos. Ordena al Banco Central de Bolivia a prestar recursos a las empresas del Estado y al Tesoro General emitiendo bonos, papeles que poco a poco no valdrán un penique. Hablando de peniques, este endeudamiento interno y externo es de más de US$32 mil millones. En otras palabras, además de haber despilfarrado impuestos y recursos naturales de los bolivianos, el MAS ha endeudado en más de US$10.000 a cada boliviano, hombre y mujer, niño y niña, incluyendo del sector rural.
Pero eso no es todo, ni lo peor. El MAS ha destrozado a Bolivia, su institucionalidad (el andamiaje de nuestra sociedad) está corrompida y no sirve, no funciona. Cuando lea el lector el párrafo a continuación, reflexione si se aplica a favor de los bolivianos, cual es el mandato y responsabilidad de los gobiernos, o del MAS y sus secuaces.
Las funciones de los pilares institucionales de un Estado democrático son las siguientes. Del Poder Ejecutivo: planificar y ejecutar las políticas de desarrollo nacional, reglamentar las leyes, evaluar su aplicación, y supervisar su cumplimiento. Recordemos al Cajero, los aeropuertos, etc. Del Poder Legislativo: elaborar leyes, así como ejercer el control político a las acciones del Poder Ejecutivo, y representar la voz de los ciudadanos. Recuerden las peleas por el control político de las facciones del MAS, o la elaboración de leyes y decretos para no tener elecciones judiciales, o para aprobar leyes que destrozan el medio ambiente como todo lo relacionado al narcotráfico y el chaqueo abusivo del “pueblo” azul. Del Poder Judicial: ejercer la potestad de administrar la justicia a través de sus órganos jerárquicos con apego a la Constitución y a las leyes. ¿Dónde están los juicios pendientes a Evo? ¿Se asesina o se lleva a un estrado judicial a alguien que haya cometido una fechoría en favor del gobierno u ordenado por éste? ¿Quiénes son los responsables de farrearse los ingentes recursos en el proyecto del litio, de la planta de urea y amoniaco, de la desastrosa carretera Cochabamba-Santa Cruz? Se dice, con bastante sustento en la realidad, de que el cuarto poder del Estado son los medios de comunicación porque su función es de informar, persuadir, promover, formar opinión, educar y entretener. Cada vez estos medios están en poder o bajo control del Estado a punta de amedrentamientos para desinformar y/o mentir. En un Estado autócrata como el que tenemos, existe un quinto pilar del Estado: la mentira. Los Poderes formales del Estado usan la mentira como política de comunicación, coherente con su objetivo de aferrarse al poder y acaparar riqueza y desinformando/ engañando a la población. Esa es la sangre que corre por las venas de la gran mayoría de los funcionarios del Estado.
Todo esto tiene que saber la población, especialmente la más joven que solamente ha vivido bajo las alas y leyes del MAS, o era muy pequeña que no se acuerda la Bolivia de años anteriores (años luz de lo que es ahora). Esa población debe tener menos de 28-30 años: es decir, un 28% de la población total tiene 15 años o más y 38% 10 años o más.
Gran parte de la población opina que la segunda vuelta de las elecciones del 2025 será entre un opositor y el candidato del MAS. No estoy muy seguro. Si Evo tiene éxito en culpar a Arce de los resultados actuales y más bien proclamar a los cuatro vientos que mientras él era Presidente todo estaba viento en popa y creerse ahora el “salvador”, la segunda vuelta puede estar entre esos dos contendientes porque Arce controlaría al órgano electoral. Pero, también puede pasar que la segunda vuelta sea entre opositores. ¿Y qué tiene que pasar para que suceda eso? Que la gente y población joven, en particular, sepa el daño que hizo el MAS a la Patria.
La veintena de precandidatos opositores no quieren ponerse de acuerdo en un único candidato opositor porque cada uno de ellos se cree en el “otro salvador” (además de Evo) y/o quieren estar en la parrilla de partida para hacerse de una diputación, un ministerio, o colocar a su gente en posiciones de influencia (como siempre, pensando en ellos y no en el país). Les reto a juntar esfuerzos haciendo alianzas con medios de comunicación, incluyendo plataformas digitales y radios, universidades, ONGs, y otras organizaciones, a desarrollar conjuntamente estrategias de comunicación y difundir , educar y/o concientizar a la gente de la lacra que es el MAS sin que nadie “lleve agua a su molino”. Algunos mensajes ya están en este artículo. ¿Pueden hacer eso por Bolivia? Hmmm... Ya no es seleccionar al candidato, sino eliminar o reducir las posibilidades de una candidatura del MAS a una segunda vuelta.