
El actor francés Alain Delon ha muerto a los 88 años en París. Decía que sentía la cámara como una mujer que le miraba y de esa forma se enganchó a ella durante seis décadas. Con sus intensos ojos azules la conquistó. Mirando como miraba, hablando como hablaba, siguiendo el consejo de naturalidad que le dieron en su primer día de rodaje, protagonizó casi 100 películas.
Su gran atractivo físico deslumbró al mundo en "A pleno sol" y llegó a obsesionar a Visconti. Con él rodó "El gatopardo" y "Rocco y sus hermanos", los papeles que le llevaron al estrellato. Belleza irrepetible por la que fue también icono sexual, con su sonado romance con Romy Schneider. A otra amiga especial, Brigitte Bardot, le deja un vacío que nada ni nadie podrá llenar, según ha escrito en una carta.
Nunca encontró la felicidad
Alain Delon fue el actor francés más carismático y famoso de la historia del cine, con un aura oscura de lobo solitario que lo persiguió hasta el final. “Me gusta que me amen como yo me amo a mí”. Para este hombre que hablaba de sí en tercera persona, todo lo que emprendía sólo podía hacerse desmesuradamente. Un estilo que al final de su vida lo persiguió, entre querellas familiares, declaraciones contradictorias y polémicas sobre su carrera y las mujeres.
Príncipe apuesto o gánster indomable, Delon actuó para varios de los mejores realizadores del séptimo arte y su poder de atracción tal vez sólo haya sido igualado en la historia del cine por Rodolfo Valentino. Otros vieron en él a una versión francesa de James Dean. Fue el hombre ideal de muchas mujeres y el compañero durante un tiempo de bellezas como Romy Schneider, Claudia Cardinale, Simone Signoret o Mireille Darc.
Actor minucioso frente a la cámara, Alain Delon pasará a la posteridad por un magnetismo comparable al que Marilyn Monroe o Brigitte Bardot tuvieron sobre los hombres. Pese a los miles de corazones que robó a lo largo de su trayectoria, la muerte lo encontró solo. “No digo que no haya candidatas. Hay diez, pero ninguna de ellas me conviene para acabar mi vida”, sentenció durante una entrevista que brindó al semanario Paris Match en 2018. Seis años más tarde, no consiguió cambiar esa postura.
Sin dudas, el tiempo transformó el rostro y plateó la cabellera de la fiera solitaria. Acentuó su pose de misántropo desde donde saboreaba la gloria, antes de que ésta lo terminase hartando porque coartaba su libertad. “Estaba programado para el éxito, no para la felicidad. Son dos cosas incompatibles”, dijo en una ocasión. Si bien supo brillar en al menos unas 90 películas, para el final de su carrera apuntó: “Sólo me faltó hacer el papel de Cristo. Ahora ya es un poco tarde”.
Sin embargo, en sus últimos años de vida ya había perdido el gusto por ella. “La vida me importa poco. Lo he visto todo. Pero sobre todo, odio esta época, me da ganas de vomitar”, confesó la estrella, quien tampoco dudo en admitir que, bajo su punto de vista, no había hecho nada trascendental. “Yo no he hecho nada. Dejé la escuela a los 14 años (…) Soy una personalidad fuerte que metieron en el cine. Y puedo decir, sin falsa modestia, que lo logré”, reflexionó.
Finalmente, la muerte lo encontró en su residencia en Douchy, en el centro de Francia. La noticia fue anunciada por sus tres hijos, Alain Fabien, Anouchka y Anthony Delon, quienes emitieron un comunicado en el que expresaron su profundo pesar por la pérdida de su padre. “Alain Fabien, Anouchka, Anthony y (su perro) Loubo anuncian con profundo pesar el fallecimiento de su padre. Murió en paz en su casa de Douchy, rodeado de sus tres hijos y su familia”, señala el comunicado.
La mención a su mascota no fue hecha al azar, debido a que en otras oportunidades el actor reveló que le gustaría ser enterrado junto a sus perros en la Capilla del legendario chateau que compró en 1971 y donde ya tiene un lugar reservado para este día. Si hay otra certeza que ha dejado Delon antes de partir fue que llevaba tiempo esperando este momento, ya que casi todo el entorno con el que supo trabajar ya estaba muerto. “Sé que dejaré este mundo sin lamentarlo”, expresó hace algunos años al mostrar su desprecio a los tiempos modernos que corren en el mundo.
Polémicos últimos años
Gran embajador del cine francés, que reconoció su trayectoria con la Palma de Oro honorífica en Cannes. En los últimos años, su afinidad con Le Pen y ciertos comentarios homófobos empañaron su imagen.
La última polémica, hace dos años, con su petición de eutanasia cuando residía en Suiza, donde es legal.