Tribuna

Una lección imprevista sobre perdonar

Una lección imprevista sobre perdonar
Javier Gómez | Religioso y periodista
| 2024-09-28 09:45:52

Habiendo terminado yo, en mi cabeza, la serie de artículos sobre el perdón y sus beneficios, el Señor me hizo saber, con una poderosa lección de vida, que mi obra estaba inconclusa.

Sí, resulta que, en medio de todos los acontecimientos recientes, una persona que recibió el perdón por un grandísimo error cometido, que le acarreó la separación de su familia y otras cosas más, tuvo la oportunidad de prestar ayuda en la resolución de un problema bastante duro de resolver, en la situación actual, y con ello, no fue que simplemente hizo su parte, sino que tuvo la oportunidad de redimirse (!).

Sí, definitivamente esa era la lección que me faltaba para agregar a mis comentarios sobre el perdón: que una persona sinceramente arrepentida puede luego demostrar su arrepentimiento verdadero con obras que le ayuden a enmendar su falla. De ahí la doctrina de la Iglesia Católica sobre el perdón y las indulgencias.

Ya lo he dicho anteriormente, suelo orar por quienes he hecho pecar, he sido partícipe de su pecado, he escandalizado, y he alejado de Dios en vez de haberle acercado, así que, con esta lección también está mi petición a Dios de que me ayude con oportunidades así, de ayudar, de hacer mi parte, con todas las personas a quienes he dañado, y con ello poder redimirme.

Le pido que me ayude a perdonar con mayor facilidad de la que lo hago, lo cual implica crecer en humildad aunque me duelan las lecciones que deba pasar para hacerlo, y con ello crecer en santidad, que es la meta a la que nos llama a todos.

Perdonar y ser perdonados son actos que implican muchas cosas, principalmente la restauración de la credibilidad. El pasado está ahí como recurso del diablo para hacer malas pasadas a quienes comienzan a caminar en el sendero de la fe.

No hay persona a la que le recuerden más su pasado que a un cristiano buscando redimirse, y en esta época en la que es tan fácil que lo que se sube a la red cobre vida propia, y que todo lo que hacemos quede registrado. Para bien o para mal, la tarea de contraponer el bien que se hace hoy al pasado que se ha dejado atrás es aún más cuesta arriba. Con ello internalizo el salmo que dice “pero de Ti procede el perdón, y así infundes respeto” (Sal 129, 1-3). Dios perdonando se hace perdonar, nosotros, perdonando, nos hacemos semejantes a Él y damos al otro la oportunidad de crecer y redimirse. Dios con nosotros. (Religioso y periodista).

Javier Gómez | Religioso y periodista
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