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El excomandante de la unidad militar “Lino Echavarría”, sargento segundo Cristian F. P. Q., fue sancionado con su retiro obligatorio y definitivo de la institución castrense por estar implicado en maltratos y torturas en contra de los soldados del Regimiento Militar de la comunidad de Casarabe, en Beni.
“No se va a permitir ni tolerar ninguna transgresión a los derechos humanos en las Fuerzas Armadas. Por mandato expreso del ministro Edmundo Novillo se hará́ seguimiento a la denuncia de maltrato contra soldados por parte de quien fuera el comandante de la unidad militar ‘Lino Echavarría’, sobre quien se ha determinado el retiro obligatorio de la institución militar”, informó la directora de Derechos Humanos del Ministerio de Defensa, Alyson Fuentes.
Por su parte, el inspector general del Ejército, general Enrique Fernández, aseveró que se tomaron las medidas correspondientes apenas se conoció́ el caso, por lo que el sargento fue relevado de su cargo y se le inició́ un sumario informativo militar.
En ese sentido, el Tribunal de Personal del Ejercito determinó el retiro obligatorio del sargento por haber transgredido la Ley de las Fuerzas Armadas y el Reglamento de Valores Militares.
Agresiones
El hecho ocurrió el 4 de febrero de 2025, en el Regimiento Militar en la comunidad de Casarabe del municipio de Trinidad, en horas de la noche.
El comandante de la unidad militar “Lino Echavarría” había pedido a uno de los soldados llevar un palo de tacuara y con eso empezó a golpearlo y le hizo desnudar, luego agarró un cable y también golpeó a otros soldados.
Según investigaciones preliminares, posteriormente, el sargento los metió a un pozo y desde ahí todos dispararon. Luego se quedaron tres soldados quienes ayudaban al sargento segundo a identificar dónde estaban escondidos los otros, que lograron escapar al monte, algunos regresaron a recoger su ropa y llegaron a sus casas en la tarde y noche.
Una de las madres denunció estas torturas y dijo que su hijo no podía dormir y que estaba trastornado; por ello, la Fiscalía Departamental de Beni activó una investigación por el delito de vejaciones y torturas, lesiones graves y leves y coacción.