Si el objetivo es brindar la sensación de transparencia parece lógico que el bloque de unidad de la oposición haya decidido realizar tres encuestas con el objetivo de designar al único candidato que representará a la coalición partidaria en las próximas elecciones generales. Lo mejor hubiera sido convocar a primarias abiertas como se hizo en Venezuela, donde este procedimiento le otorgó mucha fuerza y legitimidad a la figura de María Corina Machado, la verdadera ganadora de la votación del 28 de julio del año pasado. A estas alturas, todos los que se habían autoproclamado como pre-candidatos saben perfectamente quién es el que tiene mejores posibilidades y es por eso que varios de ellos han estado renunciando a sus intenciones. Realizar tres encuestas no deja de ser una señal de desconfianza y cierta angurria entre los que todavía se encuentran en carrera y tal vez lo más aconsejable hoy es que todos expresen gestos de grandeza y desprendimiento para que la gente entienda que existe unidad y el interés genuino de formar un gobierno de reconstrucción.