Dios te bendiga

Querido Papa Francisco

Querido Papa Francisco
Mons. Robert Flock | Monseñor
| 2025-04-22 00:04:00

Espero que te encuentres feliz en el cielo en compañía del Señor Resucitado, la Virgen Santísima, San Francisco de Asís y todos los Santos.

Durante mis años como seminarista en Roma enviaba cartas por el Correo Vaticano, los últimos años por correo electrónico y WhatsApp; esto envío por mi santo ángel de custodio.

Debo confesar que la noticia de tu fallecimiento esta mañana no me provocó los típicos sentimientos de tristeza y dolor. Siento más bien que tengo un nuevo aliado celestial. La Iglesia tomará su tiempo para que podamos decir “Papa San Francisco”; mientras tanto, como Peregrino de la Esperanza, ya dejo de rezar por ti, como me habías pedido en más de una ocasión, y te pido que desde el cielo ores por mi y por todos los míos.

Me acuerdo muy bien nuestro primer encuentro. El Papa Benedicto me había nombrado Obispo Auxiliar de Cochabamba y por esto tuve que renunciar a un sabático que iba a hacer aquel Año de la Fe en Roma y Grecia, el primero desde que fui ordenado sacerdote; pero no renuncié a una vacación prevista para más tarde este mismo año con algunos amigos sacerdotes que empezaba en Roma a fines de junio. Mientras tanto, ¡el Papa Benedicto renunció! Al saludarte después de la audiencia en la fiesta de San Pedro y Pablo, presentándome como norteamericano, obispo auxiliar de Cochabamba, me preguntaste: ¿Acaso aceptan a un obispo gringo en Bolivia? Mi respuesta, que ahora puedes compartir con los amigos celestiales, provocó una gran risa de ambos.

En todo caso, puedo decir, con 36 años de misionero en esta tierra, 12 como Obispo, siempre me han acogido con mucho cariño, con viva fe y con auténtico respeto, con unas pocas excepciones, no tanto por ser yo gringo, sino por saber iluminar las maquinaciones del poder con el Santo Evangelio.

Querido Papa Francisco, quiero agradecerte por haber priorizado a Bolivia en tu primera visita a las Américas como Santo Padre. Concelebramos la Misa frente al Cristo Redentor en Santa Cruz en mi aniversario de Ordenación Sacerdotal; el viento sacó tu solideo; ahora sabes quién lo atrapó en el aire. Al final compartimos un encuentro con todos los Obispos en mi antigua Parroquia de La Santa Cruz. ¡Qué honor! Te comenté que hubiera querido mostrarte el hermoso templo que yo había diseñado y construido, lo que no fue posible porque llegaste muy tarde de Palmasola. Tu rostro comunicó toda la comprensión que me hacía falta; más tarde, al leer lo que dijiste a los privados de libertad, me alegro por el tiempo que habías tomado allí.

Querido Papa Francisco, gracias por nombrarme Obispo de San Ignacio de Velasco. Tu que fuiste Jesuita con corazón Franciscano, me pusiste en la Chiquitania, evangelizado primero por la Compañía de Jesús y levantado después por los y las Hermanos Menores. ¡Qué privilegio! Y como parte de esta misión he podido participar en el Sínodo Pan Amazónico. Lamento que la selfie que me permitiste salió un poquito borroso. Normalmente soy experto, pero con el Santo Padre no pude suprimir mis nervios. Como siempre, sabes sorprendernos. Así que después del sínodo, nos has enviado tu hermosa y tan cariñosa carta, “Querida Amazonía” en que no sólo has sintetizado las preocupaciones de los pueblos originarios y la mirada teológica, sino también tu corazón de pastor.

Querido Papa Francisco, quisiera escribir más, pero seguramente hay muchos allá que quieren darte la bienvenida a la Casa del Padre, y pronto o tarde tendremos una eternidad para hablar de todo. Mientras tanto, por favor, te pido saludar al Papa Benedicto XVI que nunca pude conocer en persona y a mis queridos padres que extraño mucho.

En Cristo, Buen Pastor.

Dios te bendiga.

Mons. Robert Flock | Monseñor