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El mundo se enfrenta a los aranceles de Trump

Países de todo el mundo negocian acuerdos para mitigar el impacto de las nuevas tarifas comerciales impuestas por la administración Trump.

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Internacional | Agencias | 2025-07-31 21:22:00

El mundo aguarda con expectación la llegada del 1 de agosto, fecha en que entrarán en vigor los aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Con esta medida, el mandatario busca reconfigurar las relaciones comerciales globales a favor de su país, obligando a otras naciones a negociar pactos bajo sus estrictas condiciones. Trump ha calificado este día como "¡un gran día para Estados Unidos!", a pesar de que la imposición de aranceles ha generado una tensa guerra comercial en todas las latitudes.

Hasta ahora, los aranceles han servido como una herramienta de presión para que la administración Trump negocie no solo temas económicos, sino también políticos y judiciales. Un claro ejemplo de esto es la situación con Brasil, donde Trump ha exigido el fin de un caso penal contra el expresidente Jair Bolsonaro. Sin embargo, la Casa Blanca ha sido enfática en que el plazo del 1 de agosto es inamovible y no se prorrogará.

Una de las regiones más afectadas por esta política es Asia, donde varios países han firmado acuerdos a contrarreloj. Vietnam, por ejemplo, aceptó un arancel del 20% sobre sus mercancías y, de forma inédita, le otorgó a Estados Unidos acceso total a sus mercados comerciales. Por su parte, Indonesia y Filipinas acordaron un arancel del 19%, mientras que sus exportaciones estadounidenses no estarán sujetas a ninguna tarifa.

En un caso particular, la India ha experimentado una doble crisis, tanto diplomática con Washington como política a nivel interno. La imposición de un arancel del 25% a las importaciones indias por parte de Estados Unidos se debe no solo a las barreras comerciales de la India, sino también a su relación con Rusia, especialmente en la compra de petróleo. Aparte de este gravamen, se ha anunciado una penalización adicional por esta alianza energética.

El Partido del Congreso, principal fuerza de la oposición en la India, ha denunciado este acuerdo como un "colapso de la política exterior", advirtiendo que los aranceles podrían recortar hasta 40 puntos básicos del crecimiento del PIB. A su vez, Trump justificó las medidas en sus redes sociales, alegando que los aranceles indios son "demasiado altos, entre los más altos del mundo".

Japón, tras ocho rondas de negociaciones, logró reducir la amenaza inicial del 25% a un arancel del 15% sobre sus productos. A cambio, el país asiático accedió a abrir sus mercados a más automóviles y prometió una inversión de 550.000 millones de dólares en Estados Unidos. De manera similar, Corea del Sur, a pocas horas de la fecha límite, acordó un arancel del 15%, comprometiéndose a invertir 350.000 millones y a comprar 100.000 millones en productos energéticos estadounidenses.

Por su parte, Taiwán se encuentra en las etapas finales de sus negociaciones. Los equipos de ambos lados han alcanzado un "cierto consenso" en temas como aranceles y barreras comerciales. Se espera que una declaración conjunta anuncie pronto los resultados de las conversaciones, aunque los detalles del acuerdo aún no se han hecho públicos.

La relación con China, las dos primeras economías del mundo, ha estado marcada por la incertidumbre, aunque actualmente se encuentra en una tregua. Tras amenazas recíprocas, ambos países llegaron a un principio de acuerdo que redujo las tarifas arancelarias, aunque estas siguen siendo elevadas. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ha declarado que el acuerdo "no está 100% terminado" y China se enfrenta a una fecha límite del 12 de agosto para alcanzar un pacto duradero.

En Europa, el Reino Unido fue el primero en cerrar un acuerdo, manteniendo un arancel del 10% y logrando una reducción del impuesto a la importación de automóviles, acero y aluminio. La Unión Europea también ha llegado a un acuerdo, aunque con mayores dificultades. Tras una reunión relámpago, se estableció un arancel del 15% a los productos europeos, y la UE se comprometió a comprar energía y a realizar inversiones millonarias en Estados Unidos.

A pesar del acuerdo, algunos líderes europeos han mostrado su descontento. Benjamin Haddad, ministro delegado de Francia para Asuntos Europeos, criticó el pacto por considerarlo "desequilibrado", pues excluye sectores agrícolas sensibles y cuestiona el uso de la amenaza arancelaria como mecanismo de negociación, lo que, según él, demuestra un "desprecio total por las normas de la OMC".