Dios te bendiga

Violencia Escolar

Violencia Escolar
Mons. Roberto Flock | Columnista
| 2025-10-03 08:09:32

Jesús la tomó de la mano y le dijo: «Talitá kum»: «¡Niña, levántate!». (Mc 5,41)

«Aquí hay Alguien que es más que Salomón» (Mt 12,42; Lc 11,31)

Llamaré “Talitá” a la niña de trece años que sufrió más de veinte puñaladas, porque otra señorita de quince años “quería saber qué se siente matar a alguien”. “Las lesiones afectaron cuello, tórax, abdomen, pulmones y el hígado.” (El Día 2025-08-01). Milagrosamente ha sobrevivido. Probablemente le queda mucho para sanar del trauma psicológico y espiritual. Su colegio en Warnes no fue un lugar seguro para evitar semejante hecho de violencia. Quizás pocas unidades educativas en Bolivia lo serían.

Algo peor pasó en Miraflores, poblado “intercultural” al sur de San Rafael de Velasco donde el 7 de agosto 2024 una adolescente de diecisiete años mató con más de treinta puñaladas a Guisely Faldin Are, una niña de ocho, a quien degolló siguiendo un un rito andino, similar a los que hacía su madre con diversos animales. También quería conocer la sensación de matar. Al suceder en mi jurisdicción eclesiástica, envié al párroco de la zona para realizar un Rito de Desagravio y pedir perdón “por la realización de ritos satánicos en nuestro pueblo, y por todas las formas de violencia que suceden en nuestro entorno”.

Quién debería pedir perdón a las familias de Guísely y de “Talitá” son el Ministerio de Educación y el gobierno Masista que obligó el cierre del Instituto Normal Superior Católico Sedes Sapientiae (INSCSS), mediante la Ley de Educación 070 “Avelino Siñani - Elizardo Pérez”. La consecuencia no ha sido una educación que elimine la violencia, la discriminación, el racismo, entre otros, sino su MASificación.

La adolescente que metió veinte puñaladas en su compañera nació el mismo año que el gobierno clausuró la Normal Católica y la Normal Adventista. Estos hechos de violencia en búsqueda de sensaciones no son coincidencias. Son consecuencias.

Recién hubo un nuevo apuñalamiento en un colegio de Cotoca teniendo por detrás un caso de abuso sexual no atendido por la justicia (El Deber 18/09/2025). Un estudiante de 12 años llevó en repetidas ocasiones un arma de fuego a su colegio (El Deber 17/09/2025). Otro de 17 está riesgo de perder un ojo tras ser agredida en el Plan Tres Mil por una de 18 (El Deber 30/09/2025). Ahora hay mucho debate sobre la violencia en los colegios. Durante una entrevista en Unitel el 01/10/2025 con la Defensora de la Niñez indicaron que hay 150 denuncias de violencia en los colegios cada mes.

Argumentando que “El Estado y la sociedad tienen tuición plena sobre el sistema educativo” —excluyendo así a las Iglesias de la sociedad y a la fe cristiana de la identidad de nuestros pueblos— esa ley vocifera que “La educación es unitaria, pública, universal, democrática, participativa, comunitaria, descolonizadora y de calidad” (Art 1 números 1 y 5).

De entrada, sabemos que la educación meramente fiscal en Bolivia con pocas excepciones no es de calidad y que hasta ahora la gente lucha para inscribir a sus hijos en nuestros colegios de convenio. Si tienen los medios pagan la tuición de los colegios privados. A nuestros bachilleres les cuesta leer con comprensión y escribir con un nivel de ortografía, gramática y coherencia que les garantice entrar a la universidad. Y en casi todos los colegios los padres de familia pagan ítems y otros gastos que el Estado Plurisdisfuncional no cubre.

Segundo, “descolonizadora” es un eufemismo por anticristiano y anticatólico como hemos constatado por los contenidos del PROFOCOM (Programa de Formación Complementaria para Maestras y Maestros en Ejercicio) y del último Currículo 2023, preparados por los nuevos colonizadores cerebrales socialistas de Cuba, Venezuela y Bolivia.

Lo que se construye con una educación “descolonizadora, liberadora, revolucionaria, anti-imperialista, despatriarcalizadora y transformadora de las estructuras económicas y sociales; orientada a la reafirmación cultural de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, las comunidades interculturales y afrobolivianas en la construcción del Estado Plurinacional y el Vivir Bien” (Ley 070, Art 3, 1), sin buscar primero al Reino de Dios y su Justicia (Mt 6,33), es una casa construida sobre el resentimiento Masista, que se convierte en adolescentes apuñalando a niñas para experimentar la sensación de matar.

Después de 20 años de política Masista, no como la revolución de pititas, sino con dinamita y piedras, siempre con violencia, avasallamiento y amenazas de mayor violencia, ¿podemos sorprendernos que tenemos lo mismo en las aulas?

Lo mismo sucede con la sexualidad. “Despatriarcalizadora”, pues, es un eufemismo para decir que el sexo no tiene nada que ver con la formación de una auténtica familia entre varón y mujer, mamá y papá; la intimidad es solo para sensaciones y la pederastia es solo un crimen cuando lo comete un cura, pero no un cocalero.

Es difícil escribir sobre este tema con la reciente denuncia contra el párroco y profesor de Religión y Psicología en el Colegio Fiscal de Pojo, ahora detenido e imputado por abuso sexual con múltiples víctimas. Parece que fallamos por igual la Iglesia, el sistema educativo y otras instancias que debemos prevenir esto. De ser comprobado culpable, este señor no debe recuperar nunca su libertad. La aparente traición de éste no anula la bondad de miles y miles de sacerdotes y religiosas que han entregado sus vidas para la educación de niños y niñas en Bolivia, como el falso beso de Judas no anula la salvación ofrecida por Jesucristo.

Sepa que uno de las consecuencias de la ley 070, es que, en el proceso de nombrar administradores y docentes en los Colegios de Convenio, la Iglesia siempre está con solo dos votos frente a tres del Estado, y siempre nos impone el candidato aliado con la ideología Masista, y no la persona identificada con la Fe Católica y los Valores Cristianos, de manera que poco a poco ser Colegio de Convenio Católico es una burla. Quieren que la Iglesia subvencione la infraestructura, mientras el gobierno ejerce un control absoluto sobre lo que pasa en las aulas.

La Defensora en Unitel dijo que faltan protocolos para prevenir la violencia. De hecho, el Ministerio de Educación publicó el 09/09/2019 un “Protocolo de Prevención, Actuación y Denuncia en Casos de Violencia Física, Psicológica y Sexual en Unidades Educativas y Centros de Educación Especial”. Este desconocido documento de 56 páginas, dedica la primera mitad a antecedentes legales y definición de conceptos y la segunda mitad a procedimientos para realizar denuncias. No tiene nada para asegurar que los ambientes escolares sean libres de violencia. Hay que entrenar personal; tener códigos de comportamiento, instalar cámaras de seguridad, orientar a los alumnos en el respeto mutuo y la dignidad humana y mucho más. La única idea del socialismo para prevenir violencia es la prisión, que no es más que otra forma de violencia. Los ciegos no pueden guiar a otros ciegos, explicó Jesús; los dos caerán a un pozo (Mt 15,14).

La educación Masista es un pozo ciego. Hizo todo lo que pudo para sacar de los colegios al personal religioso que, con votos de pobreza, castidad y obediencia por el Reino de Dios, ofrecen sus vidas para acompañar a los niños y adolescentes en un ambiente sano y seguro durante sus años de formación. Ahora como Iglesia, habiendo sido humillado por hechos raros, pero horribles y vergonzosos como lo del padre Picapiedras, estamos trabajando en coordinación con nuestros pares en la Iglesia en América Latina y el Caribe para asegurar que nuestros colegios, internados, sacristías y parroquias sean ambientes aún más seguros que los hogares de donde provienen los pequeños que los padres y madres de familia confían a nuestro cuidado.

Cuando en aquel entonces exigían a Jesús que les diera “un signo que viniera del cielo” (Lc 11,16; Mt 12,) para avalar su autoridad como Divino Maestro, respondió con varios argumentos, concluyendo que «El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación perversa y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay Alguien que es más que Salomón» (Lc 11,31; Mt 12,42).

Es hora de echar la Ley 070 a la basura y repensar la educación escolar en Bolivia. Hay que restablecer la Normal Católica, Instituto Superior Sedes Sapientiae (Sede de la Sabiduría), asegurando que la Iglesia Católica tenga plena tuición sobre sus Colegios de Convenio para que nuestros niños y adolescentes gocen de una educación integral de auténtica calidad en un ambiente sano con valores humanos y la sabiduría que nos ofrece el Divino Maestro, Jesucristo, cuya sabiduría es mayor que Salomón.

“¡Niña, levántate!”

Dios te bendiga.

Mons. Roberto Flock | Columnista