
Un robot humanoide fabricado en China logró un nuevo registro mundial tras completar una caminata superior a los 100 kilómetros de manera autónoma, un hito que lo llevó a ingresar al libro Guinness de los récords.
El modelo, llamado AgiBot A2, recorrió poco más de 106 kilómetros entre las ciudades de Suzhou y Shanghái, convirtiéndose en la máquina bípedo que ha logrado la mayor distancia registrada hasta ahora. El logro marca un avance relevante en el desarrollo de robots pensados para integrarse en entornos urbanos y realizar tareas cotidianas.
La caminata se realizó durante tres días y estuvo supervisada por representantes del Guinness, quienes validaron que el recorrido se completó sin asistencia física y respetando las condiciones establecidas para pruebas de larga distancia.

El trayecto incluyó autopistas, calles, zonas concurridas y el emblemático paseo marítimo del Bund, en Shanghái, uno de los puntos más turísticos y transitados de China. La compañía AgiBot, responsable de su fabricación, señaló que el objetivo principal fue demostrar la resistencia del sistema de locomoción y su capacidad para interpretar el entorno en tiempo real.
Este robot, de 1,69 metros de altura y apariencia metálica, avanzó por diversos tipos de superficies mientras su software ajustaba cada paso para mantener el equilibrio y evitar obstáculos. La empresa detalló que durante la marcha el A2 siguió señales viales, reaccionó a los cambios de tráfico y procesó información de peatones, ciclistas y motociclistas que compartían la ruta. El fabricante destacó que estos comportamientos son esenciales para que un humanoide pueda operar en escenarios reales sin supervisión constante.
El AgiBot A2 se diseñó principalmente para labores de atención al cliente y asistencia en espacios comerciales o corporativos. Cuenta con un sistema avanzado de conversación, tecnología de lectura de labios y un conjunto de sensores que le permiten interactuar con personas o adaptarse a situaciones dinámicas.

Sin embargo, la compañía explicó que pruebas como esta caminata funcionan como bancos de ensayo para medir su confiabilidad, autonomía energética y capacidad para mantener un desplazamiento continuo durante largos periodos.
El registro mundial obtenido por AgiBot se suma a una tendencia global en la que empresas de robótica, laboratorios de investigación y grandes fabricantes tecnológicos se enfocan en perfeccionar robots humanoides para uso masivo. Las inversiones en inteligencia artificial aplicada al mundo físico han crecido significativamente, alimentadas por la expectativa de que estos sistemas puedan cubrir tareas repetitivas, complejas o de riesgo para los humanos. Firmas internacionales estiman que la demanda de robots bípedos aumentará en la próxima década.
Un informe de Morgan Stanley proyecta que para 2050 podría haber más de mil millones de humanoides en funcionamiento en todo el mundo, una cifra que refleja el ritmo de inversión actual y la apuesta por la automatización avanzada. Estas máquinas no solo se utilizarían en industrias como logística, manufactura o seguridad, sino también en servicios al consumidor, salud, educación y entretenimiento.

China, donde se desarrolló el AgiBot A2, está impulsando de manera activa la producción de este tipo de robots. El gobierno ha promovido iniciativas para acelerar el diseño, fabricación y adopción de humanoides, y en agosto organizó los primeros juegos robóticos del mundo.
Este evento reunió a más de 500 robots que compitieron en actividades como baloncesto, carreras y pruebas de limpieza, una exhibición pensada para mostrar el avance de la industria local y sus aplicaciones prácticas.
Para la compañía AgiBot, el desafío superado no solo aporta visibilidad pública, sino que también confirma que sus sistemas pueden operar en escenarios de la vida real, una exigencia clave para la próxima generación de humanoides comerciales. Con este logro, la carrera por desarrollar robots capaces de convivir con las personas en ciudades modernas avanza un tramo más.