Con las cifras globales de taquilla superando los 1.000 millones de dólares, James Cameron y su más reciente entrega, Avatar: fuego y cenizas, reafirmaron el dominio de la franquicia en el cine contemporáneo, aunque la competencia por el liderazgo anual en recaudación permaneció intensa.
El filme alcanzó los USD1.083 millones a nivel mundial durante su tercera semana de exhibición, con USD306 millones procedentes del mercado estadounidense y USD771,1 millones del resto del mundo, según datos de la industria.
En el análisis de las tendencias recientes, la caída de ingresos de Avatar: fuego y cenizas en el mercado norteamericano, del 37% en comparación con la semana anterior, resultó positiva para un título de esta magnitud.
En el ámbito internacional, la disminución fue aún menor, situándose en un 29%. A pesar de estos números, la tercera entrega de la saga quedó por debajo de su predecesora, Avatar: El camino del agua, que a esta altura de su ciclo acumulaba USD425,5 millones domésticamente frente a los USD303 millones de Avatar: fuego y cenizas.
Sin embargo, el éxito de la nueva película de la saga no resultó suficiente para que Cameron se coronara como el director más taquillero de 2025.