
El Inter de Milán superó este miércoles al Parma por 2-0 en un partido marcado por la niebla y asumió en solitario el liderato de la Serie A. El triunfo permitió al conjunto ‘nerazzurro’ aprovechar el tropiezo del Nápoles ante Hellas Verona y trasladar la presión al Milan, que está obligado a ganar para no perder terreno en la lucha por el título.
Pese a presentar un once con varias ausencias importantes —Bastoni, Barella, Dumfries y Marcus Thuram—, el equipo de Simone Inzaghi mostró solidez y control del juego en el estadio Ennio Tardini. El Inter dominó gran parte del encuentro ante el Parma dirigido por Carlos Cuesta, aunque el marcador se mantuvo ajustado durante la mayor parte del duelo.
El primer golpe llegó sobre el cierre del primer tiempo. En el minuto 44, Federico Dimarco aprovechó un balón suelto dentro del área para definir con un remate raso al primer palo. El tanto fue inicialmente anulado por fuera de juego, pero el VAR corrigió la decisión y validó el gol, que encaminó el triunfo visitante.
El Parma tuvo alguna opción aislada, incluida una llegada de Ondrejka que rozó el larguero, pero el Inter supo administrar la ventaja y esperar su momento. Ya en tiempo añadido, con el local volcado en ataque, Marcus Thuram selló el 2-0 definitivo tras una jugada revisada previamente por el VAR.
Con esta victoria, el Inter vuelve a dormir en lo más alto de la tabla, con cuatro puntos de ventaja sobre Milan —que tiene un partido menos— y Nápoles. El Parma, en tanto, se mantiene fuera de la zona de descenso, con una diferencia de cinco unidades que le da cierto margen de tranquilidad.