
El Real Madrid sufrió un duro golpe en la Copa del Rey al caer este miércoles ante Albacete por 3-2 y quedar eliminado en los octavos de final. La derrota ante un equipo de Segunda División marcó el mal inicio de Álvaro Arbeloa como nuevo entrenador del conjunto merengue.
Tras la destitución de Xabi Alonso, luego de la derrota ante el Barcelona en la final de la Supercopa de España, el Madrid buscaba un alivio anímico bajo la conducción de Arbeloa, pero la herida terminó profundizándose. A los 41 minutos, Javi Villar adelantó al conjunto local con un certero cabezazo que sorprendió a la defensa blanca.
El equipo madridista logró reaccionar antes del descanso. El argentino Franco Mastantuono aprovechó un despeje corto del arquero Raúl Lizoain para empujar el balón y establecer el 1-1 transitorio, devolviendo la ilusión a los visitantes.
En el complemento, el trámite se mantuvo equilibrado y parecía encaminarse a la prórroga, hasta que en los últimos diez minutos apareció Jefte Betancor. El delantero capturó un mal rechazo defensivo y, a los 82’, definió para poner nuevamente en ventaja al Albacete.
El Real Madrid no bajó los brazos y encontró el empate en el primer minuto de adición. Gonzalo se anticipó a sus marcadores y conectó de cabeza el 2-2, poniendo más dramatismo al partido.
Sin embargo, el desenlace fue aún más doloroso. En el 90+4’, Albacete armó una rápida contra y Betancor volvió a ser determinante: definió con clase para sellar el 3-2 definitivo, ante la insuficiente respuesta del portero Andriy Lunin, quien ocupó el lugar de Thibaut Courtois.