«Sólo
Tú eres Santo, y todas las naciones vendrán a adorarte, porque se ha
manifestado la justicia de tus actos». (Apocalipsis 15,4)
Al avanzar la señalización de las
partes ahora pavimentadas de la carretera entre San José de Chiquitos y San
Ignacio de Velasco, hace poco apareció en el kilómetro 68 un letrero que dice:
“Puente San Diablo”.
Es una blasfemia y una estupidez. El
diablo no tiene nada de santo. Solo Dios es santo.
Con mi autoridad de Obispo, apoyado
por la Constitución de Bolivia y el Tratado Internacional entre la Santa Sede y
el Estado Plurinacional, estoy cambiando el nombre a San Jorge. Me veo
justificado a tomar este atributo porque:
1.
La Constitución Política del Estado
indica en el artículo 410 que “las normas jurídicas se regirán por la siguiente
jerarquía: 1.- Constitución Política del Estado. 2.- Los tratados
internacionales, 3.- Las leyes nacionales, los estatutos autonómicos”, etc. En
otras palabras, los tratados internacionales están por encima de las leyes
nacionales.
2.
El tratado internacional vigente
entre el Estado Boliviano y el Estado Vaticano reconoce a través de las Notas
Reversales que los asuntos internos de la Iglesia Católica se rigen por el
Derecho Canónico.
3.
El Código de Derecho Canónico dice
que el Obispo tiene que preocuparse por todos los fieles y hermanos de su
jurisdicción, incluso los que no son católicos (Canon 383), y la “salvación de
las almas debe ser siempre la ley suprema en la Iglesia” (Canon 1752).
La popular imagen de San Jorge lo
muestra como caballero medieval montado en un caballo blanco metiendo su lanza
en el dragón. Según la leyenda (de qué hay variantes) un dragón aterrorizaba
una ciudad (a menudo identificada como Silca), exigiendo sacrificios incluso de
vírgenes, hasta pedir la princesa, hija del rey. San Jorge llegó a la ciudad y
montado en su caballo blanco, luchó contra el dragón, hiriéndolo mortalmente
con su lanza y rescatando a la princesa. Su historia sirvió para promover el
cristianismo en la Europa pagana.
Aunque la leyenda parece pura
ficción, cabe recordar lo sucedido en Miraflores, al sur de San Rafael de
Velasco, en Agosto del 2024, no muy lejos del Puente “San Diablo” y el cerro
conocido popularmente así también. Una señorita de 17 años, de una familia
andina, migrantes del interior, asesinó brutalmente a una niña de 8 años, para
realizar un ritual de su cosmovisión. Cuando la niña hizo una compra en su
venta, la señorita le dijo que no tenía cambio y que vuelva más tarde. Llegando
le invitó a la inocente virgencita a pasar adentro para un refresco donde la
atacó con una cuchilla. Según la autopsia sufrió 31 puñaladas y fue casi
decapitada. Con la ayuda de sus padres la señorita enteró a la sacrificada
víctima en su casa donde quemaban los restos de animales que habían sufrido
tratos similares.
No podemos permitir que se llame
“San Diablo” al cercano cerro que divide la cuenca amazónica de la cuenca del
Río de la Plata, ni algún río o puente de la zona. Pedimos a Dios la conversión
al cristianismo de los funcionarios y autoridades andinas que ponen semejantes
nombres a lugares en el Oriente.
San Jorge, Protector de Vírgenes,
Ruega por nosotros.
San Jorge, Santo Patrono de Soldados,
Exploradores, Scouts, Agricultores, Arqueros, Escultores, Herreros, Circenses,
Montañeros y Prisioneros, Ruega por nosotros.
San Jorge, Protección Contra el mal,
Contra los ataques demoníacos, Contra la peste, Contra la lepra, Contra las
serpientes venenosas y Ayuda para manejar situaciones difíciles. Ruega por
nosotros.
San Jorge, Santo Patrono de la
Caballería y los Ejércitos en varios países como Francia, Italia, EE.UU.,
Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, Ruega por nosotros
Resolución para este nuevo año 2026:
«Sean santos, porque yo soy santo». (Levítico 19:2; 1 Pedro 2,16).
Dios Te Bendiga.