Bajo el penoco

El viejo truco de la “Ley boliviana”

| 2026-01-21 00:04:00

El respaldo del ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, a la norma antibloqueos es un paso importante en un país marcado por el conflicto permanente. Que el Gobierno diga con claridad que el bloqueo no es un instrumento democrático marca una diferencia en el discurso. Pero en Bolivia ya sabemos que ni siquiera aprobar leyes es garantía de nada. Aquí las normas suelen ser bonitas en el papel y débiles en la práctica. Ojalá esta vez el respaldo político se traduzca en autoridad, decisiones y hechos concretos. Los bolivianos —los que producen, los que trabajan, los que madrugan— quieren otro país. Un país donde se pueda circular, comerciar y vivir sin estar rehén de cada conflicto sectorial. Y eso no se logra sólo con leyes bien redactadas, sino con leyes que se cumplan y con autoridades que asuman las consecuencias de decidir, incluso cuando esas decisiones son difíciles. Porque si hay un “deporte nacional” que nos frena es el “culipandeo”: hoy se cumple, mañana no; hoy se aplica, mañana se mira al costado. Fingir que no pasa nada también es una decisión. Y suele ser la peor.