Bajo el penoco

Callar a Lara

| 2026-01-25 00:09:50

Aplicarle la ley al vicepresidente Edman Lara es un paso correcto y necesario. No se trata de censura, sino de límites. Un alto funcionario no puede violar sistemáticamente la honra ajena ni dinamitar la institucionalidad a golpe de TikTok. La justicia ha marcado una línea básica: el poder no habilita la difamación. Pero creer que con un fallo se puede callar a Lara sería ingenuo. Para que el ex policía deje de tener eco, la gestión de Rodrigo Paz debe empezar a dar resultados visibles y sostenidos. El vacío de gestión es el terreno fértil del demagogo. Cuando la economía no arranca, la seguridad no mejora y el Estado no ordena, aparecen los cantos de sirena y los aspirantes a caudillo que prometen mano dura y verdades simples. Callar a Lara exige algo más profundo: credibilidad. Gobierno que cumple, comunica con claridad y muestra resultados reduce el margen de la agitación. Estabilidad, orden institucional y políticas eficaces son el antídoto real frente a quienes apuestan a la desestabilización para crecer políticamente. El camino para recuperar la confianza es exactamente el contrario al que predica Lara.