
La población total de Estados Unidos creció solo un 0,5 % anual en 2025, su menor nivel desde la pandemia de la covid-19 y uno de los más bajos de la historia, por una caída de casi 54 % en la inmigración neta del país, revelaron este martes datos preliminares de la Oficina del Censo de EE.UU.
Estados Unidos, ahora con 341,8 millones de
habitantes, sumó 1,8 millones de personas del 1 de julio de 2024 a 1 de julio
de 2025, casi un 44 % menos que el crecimiento de 3,2 millones del mismo lapso
anterior, cuando la tasa de crecimiento fue del 1 %, la mayor desde 2006.
Esto significa que el país experimentó «su
crecimiento más lento de población desde el periodo temprano de la pandemia de
la covid-19», cuando el incremento fue de un «histórico bajo» 0,2 % en 2021,
detalló el organismo en su reporte, con base en cifras preliminares.
La ralentización del crecimiento poblacional
se «debe en gran parte a una histórica caída en la migración internacional
neta, que cayó de 2,7 millones a 1,3 millones en el periodo de julio de 2024 a
junio de 2025», explicó Christine Hartley, jefa asistente de la división de
Estimaciones y Proyecciones de la Oficina del Censo.
«Con los nacimientos y las muertes
permaneciendo relativamente estables en comparación con el año anterior, la
aguda caída en la migración internacional neta es la principal razón de la
menor tasa de crecimiento que vemos hoy», expresó Hartley.
Los resultados coinciden con los últimos meses
de la Administración del expresidente Joe Biden (2021-2025) y casi el primer
semestre del actual mandatario Donald Trump, quien asumió en enero de 2025 con
la promesa de deportaciones masivas, cierre de fronteras y restricciones
migratorias.
Aunque no mencionó la política migratoria de
Trump, la Oficina del Censo proyectó que, «si las tendencias actuales
continúan», la inmigración neta caerá casi en 1 millón de personas este año,
con lo que solo habría 321.000 nuevos migrantes en total de julio de 2025 a
julio de 2026.
Al considerar solo «el cambio natural», que
resulta de restar las muertes a los nacimientos, Estados Unidos solo sumó 519.000
nuevos habitantes netos, «aproximadamente lo mismo» que el año anterior, pero
casi la mitad de los 1,1 millones de 2017.
La Oficina del Censo advirtió «un declive
significativo desde las décadas anteriores», pues entre las décadas del 2000 y
del 2010 el rango era de 1,6 millones a 1,9 millones.
El informe resaltó que California fue el
estado con la mayor pérdida de población, pues su cifra de habitantes decreció
en más de 9.000 personas en el año, pese a tener el tercer mayor nivel de
inmigración neta internacional, al sumar 109.278.
Además de California, perdieron habitantes
Hawái, Nuevo México, Vermont y Virginia Occidental.
Pese a que el resto de regiones sumaron
población, el Censo observó que esto ocurrió a «un ritmo menor» que en años
recientes, al destacar que el sur creció por debajo del 1 % por primera vez
desde 2021 y que el noreste tuvo la mayor desaceleración, pues solo tuvo 0,2 %
más habitantes, frente al 0,8 % anterior.
Florida lideró la inmigración internacional
neta, al añadir 178.674 extranjeros, seguido por Texas (167.475), California
(109.278), y Nueva York (95.634).
En términos porcentuales, el estado con mayor
crecimiento poblacional total fue Carolina del Sur (1,5 %), seguido de Idaho
(1,4 %), Carolina del Norte (1,3 %), Texas (1,2 %) y Utah (1 %).
En cifras absolutas, los de mayor crecimiento fueron Texas (391.243), Florida (196.680), Carolina del Norte (145.907), Georgia (98.540) y Carolina del Sur (79.958).