
El excandidato a gobernador de La Paz, Rafael “Tata” Quispe, afirmó este sábado que su inhabilitación de la papeleta para las elecciones subnacionales fue una decisión política del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y acusó directamente a su presidente, Gustavo Ávila, de haberle “robado” la candidatura.
Quispe quedó fuera de la contienda electoral luego de que Unidad Cívica Solidaridad (UCS) perdiera su personería jurídica al no haber alcanzado el 3% de la votación en las elecciones nacionales de 2025. Señaló que el día en que se emitió la resolución, Ávila sostuvo públicamente que la decisión fue adoptada de manera unánime.
Sin embargo, el exdirigente indígena aseguró que la resolución no fue unánime, ya que -según afirmó- no todos los vocales estuvieron de acuerdo e incluso el vocal Carlos Alberto Gortia habría emitido un voto disidente.
Asimismo, Quispe manifestó que, de acuerdo con sondeos de opinión, lideraba la intención de voto y tenía altas posibilidades de ganar la Gobernación paceña. En ese contexto, sostuvo que, al igual que ocurrió con Juan Carlos Medrano en Santa Cruz y Ernesto Poppe en Chuquisaca, fue considerado un “peligro” para los candidatos afines al Gobierno, motivo por el cual se decidió eliminar su postulación, precisó.
“Es un tema político. En Santa Cruz quieren hacer ganar a Luis Fernando Camacho y en La Paz a Luis Revilla; ese es el tema de fondo”, declaró. En esa línea, recordó que Gustavo Ávila fue designado vocal del Tribunal Electoral de Tarija en 2016, durante el gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), en representación del entonces presidente.
Añadió que, tras los hechos ocurridos en las elecciones de 2019, Ávila fue nuevamente designado durante el gobierno de Luis Arce Catacora y que actualmente representa políticamente al presidente Rodrigo Paz. En ese marco, reiteró que su inhabilitación responde a una movida política y advirtió que “esto no se va a quedar así”.