
El Super Bowl LX se perfila como un evento que podría quedar grabado en la memoria colectiva no solo por lo deportivo, sino también por su dimensión cultural, social y política. La combinación entre fútbol americano y música alcanza este año un punto particularmente significativo gracias a un cartel artístico cargado de simbolismo, historia e impacto mediático, liderado por Bad Bunny, una de las figuras más influyentes de la música global actual.
Aunque la final de la NFL es uno de los rituales más representativos de la cultura estadounidense, desde hace años dejó de ser únicamente un partido. El Super Bowl se ha transformado en un espectáculo de alcance mundial donde la música juega un papel central, amplificando mensajes, identidades y debates. En ese contexto, la presencia de Bad Bunny confirma esta evolución y refuerza la idea de que el evento es hoy uno de los escenarios culturales más poderosos del planeta. El line up de esta edición promete una experiencia diversa y contundente.
El artista puertorriqueño encabezará el show de medio tiempo del Super Bowl LX, marcando un hito histórico al convertirse en el primer artista latino y de habla hispana en liderar este segmento en solitario. El anuncio, realizado en septiembre de 2025, provocó una oleada de reacciones que fueron desde la admiración y el entusiasmo hasta la controversia política, reflejando las tensiones culturales que atraviesan actualmente a la sociedad estadounidense.
Bad Bunny llegará al Levi’s Stadium de Santa Clara, California, en uno de los momentos más altos de su carrera. Con múltiples premios Grammy, récords de reproducciones en plataformas digitales y una discografía que ha redefinido el pop contemporáneo, su impacto trasciende lo musical. Su presentación promete realizarse completamente en español, un gesto de enorme relevancia simbólica para la representación cultural de las comunidades latinas en Estados Unidos y una declaración directa de orgullo por sus raíces.
Desde que se confirmó su participación, el artista ha alimentado la expectativa con declaraciones que no han pasado desapercibidas. Durante la más reciente ceremonia de los Grammy, Bad Bunny lanzó duras críticas contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), llamando a reconocer la dignidad humana de las personas migrantes y de las comunidades latinoamericanas. En ese discurso, subrayó que la lucha contra el odio debe darse desde el amor, palabras que resonaron con fuerza tanto entre sus seguidores como entre sus detractores.
Estas posturas generaron respuestas encontradas. Mientras una parte del público celebró su valentía y compromiso social, sectores conservadores reaccionaron con críticas e incluso con la organización de un espectáculo alternativo impulsado por grupos políticos de ultraderecha, en rechazo a su presencia en el Super Bowl.
En el plano artístico, Bad Bunny se ha caracterizado por mezclar reggaetón, trap y sonidos caribeños con letras que van de lo personal a lo social y político. Su más reciente álbum, Debí Tirar Más Fotos, consolidó esta propuesta y le valió tres premios Grammy, incluido Álbum del Año, convirtiéndose en el primer disco íntegramente en español en obtener ese reconocimiento.
El componente musical del Super Bowl LX no se limita al medio tiempo. Antes del inicio del partido entre los Seahawks y los Patriots, varios artistas estadounidenses formarán parte de la ceremonia previa. Green Day será el encargado de abrir la jornada con un show especial. La histórica banda de punk rock, integrada por Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt y Tré Cool, ha sido durante décadas una voz crítica frente al sistema político estadounidense, con canciones emblemáticas como “American Idiot”.
Su participación funciona como un puente generacional que conecta con los fanáticos tradicionales del rock y del Super Bowl, y promete un momento cargado de energía y significado. A lo largo del evento también habrá interpretaciones que celebran la diversidad cultural del país. Charlie Puth interpretará el himno nacional, “The Star-Spangled Banner”, mientras que Brandi Carlile cantará “America the Beautiful”. Coco Jones, por su parte, dará voz a “Lift Every Voice and Sing”, el himno afroamericano. Todas estas presentaciones contarán con interpretación en lengua de señas, reforzando el mensaje de inclusión que atraviesa esta histórica edición del Super Bowl.