
El Producto Interno Bruto (PIB) registró un decrecimiento de -1,63 % entre enero y septiembre del año pasado, según un reporte difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
La economía boliviana tuvo un leve crecimiento en el tercer trimestre (julio a septiembre) en comparación a igual periodo del 2024. Entre los 11 rubros económicos que incluye el INE solo cuatro registraron crecimiento y siete se contrajeron.
Encabezó el crecimiento la Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca con 3,70 %, seguido de Actividades de Alojamiento y Servicio de Comidas y Bebidas con 2,92 %. En contrapartida hubo un desplome de la Actividad Extractiva con una caída de -10,12 %. En esta categoría está incluido el gas natural cuya producción sigue en constante declive. El Comercio también mermó un -2,62 %, mientras que el Transporte y Telecomunicaciones tuvo una merma de -2,01 %.
“Contrariamente, la Actividad Extractiva disminuyó en 10,12%, afectada por la variación negativa de Extracción de Petróleo Crudo y Gas Natural (-15,95%) y Extracción Minera (-7,11%)”, señaló el INE en un boletín.
A mediados de enero, el Banco Mundial proyectó que para esta gestión Bolivia tendrá un decrecimiento económico de -1,1 % y pronosticó para el 2027 una caída mayor de -1,5 %. En octubre de 2025, el Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que no había realizado proyecciones de Bolivia para el periodo 2026 -2030 debido a “la importante incertidumbre sobre las perspectivas económicas”.
A fines de enero, el presidente Rodrigo Paz auguró que el país tendrá un crecimiento este año aunque sea mínimo. “Dicen que Bolivia no va a crecer, quiero ver a fin de año con el poder que tiene Bolivia. Estoy seguro que nuestros números, aunque sea pequeñito, a la desgracia que hemos vivido este año, Dios mediante creceremos”, señaló Paz.