
Guabirá quedó eliminado del Torneo de Verano tras caer en la tanda de penales ante San Antonio, luego de igualar 0-0 en el partido de vuelta y 2-2 en la ida. En una definición para el olvido, el equipo azucarero falló sus cuatro ejecuciones y se despidió prematuramente del certamen, mientras que el conjunto cochabambino avanzó a los cuartos de final.
El cuadro local fue ligeramente superior en la primera mitad y generó las mejores intenciones ofensivas, con Rafinha como conductor del mediocampo y principal vía para inquietar con remates de media distancia. Sin embargo, la falta de precisión volvió a pasar factura a Guabirá, que no logró traducir su dominio en el marcador.
San Antonio mostró un juego irregular y sin una idea clara, con apariciones esporádicas de Adalid Terrazas como principal referencia ofensiva. El partido se vio empañado a los 37 minutos, cuando el árbitro Porfirio Serrano detuvo el encuentro por cánticos racistas de un sector de la hinchada local dirigidos al colombiano Andrés Córdoba.
En el complemento, Guabirá tuvo sus mejores opciones para evitar la definición desde los doce pasos. Julio Herrera desperdició una ocasión clara ante Manuel Ferrel y, poco después, Ricardo Añez salvó en la línea el arco visitante. San Antonio respondió de contragolpe y estuvo cerca con una corrida de Gustavo Peredo, que no pudo vencer a Luca Giossa.
La ineficacia marcó la serie y todo se resolvió en los penales. Guabirá erró sus cuatro disparos, ejecutados por Rafinha, Mauricio Cabral, Sergio Gil y Joaquín Barro. A San Antonio, pese a fallar a través de Alonso Sánchez, le bastó acertar con Adalid Terrazas y Saulo Guerra para sellar la clasificación y dejar en el camino a un Guabirá que pagó caro su falta de contundencia.