
Los problemas económicos vuelven a golpear a Oriente Petrolero. En las últimas horas, el club refinero fue sancionado por la FIFA tras incumplir el pago de una deuda con el entrenador chileno Rodrigo Venegas, quien fue destituido en abril del año pasado.
Oriente comenzó la temporada 2026 con cuatro demandas ante la FIFA, situación que le impedía registrar nuevos jugadores. No obstante, gracias a gestiones de la Federación Boliviana de Fútbol, que adelantó pignoraciones para cubrir esas obligaciones, el club logró levantar temporalmente la sanción y así disputar el Torneo de Verano.
Cuando parecía que el panorama empezaba a mejorar para la dirigencia encabezada por el presidente Ronald Raldes, surgió una nueva complicación con la demanda del técnico chileno.
La directiva refinera espera resolver el problema antes de fin de mes para poder habilitar refuerzos de cara al resto de la temporada. De lo contrario, el equipo afrontará las competiciones con el mismo plantel que participó en el Torneo de Verano y en el repechaje.
Uno de los principales objetivos de la dirigencia y del entrenador español David González es incorporar un volante creativo, un “10”, posición en la que el equipo actualmente carece de variantes.
Para concretar esa contratación, el club analiza la posibilidad de rescindir contrato con uno de sus futbolistas extranjeros, ya que el cupo de seis foráneos permitido en el plantel está completo: Danco García, Ariza, Contreras, Soni, Mangala y Jordan Santacruz.