“Ante todo, te recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, por los soberanos y por todas las autoridades, para que podamos disfrutar de paz y de tranquilidad, y llevar una vida piadosa y digna. Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador, porque Él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.” (1 Tm 2,1-4).
¿Quién está orando por Jhonny Fernández, alcalde de Santa Cruz, ahora encarcelado?
Jhonny y su partido político, UCS, nunca me cayeron bien, aunque pusieron el primer pedacito de pavimento en el barrio La Santa Cruz, donde vivía en aquel entonces. Fue el último barrio de la circunvalación en ser pavimentado. Era durante una campaña política y solo se hizo una cuadra al lado del templo parroquial.
En primer lugar, su nombre choca con un prejuicio mío. No me gusta que los latinos tengan nombres gringos con mala ortografía. ¿Por qué no se llama Juan o Juanito? Sería como llamar a un niño en los EE. UU. “Huan” o “Whan” (creerían que fuese chino). En inglés se escribe Johnny, y no Jhonny, ni Hjonny, ni Jhanny, etc.
Al venir como misionero de los EE. UU., me hacía llamar “Padre Roberto” en vez de “Padre Robert”, y no me caía bien bautizar a los niños “John” en vez de “Juan”. Es un prejuicio a superar, quizás, porque “Jesús” fue la muy popular traducción griega, en aquel entonces, de “Josué”, o en el arameo nativo del Señor: “Yeshuá”. Desde que Alejandro Magno conquistó todo el mundo conocido de entonces, se impuso mucho de su cultura, como hoy la mayor exportación de los EE. UU. es la cultura en forma de música, cine y armas, y también nombres como “Johnny” en vez de “Juanito”, y clubes deportivos como “The Strongest” y “Always Ready”. A mí me parece un síntoma de un complejo de inferioridad.
Segundo, habría preferido que Jhonny se mantuviera en el negocio que su padre, Max, hizo de manera excelente: la cerveza. Todo el mundo decía que la Paceña era mejor que la Ducal, y yo, que vengo de Wisconsin, donde hacemos la mejor cerveza de mi país natal, estoy de acuerdo. Tristemente: “Tanto Paceña como Ducal son marcas de la Cervecería Boliviana Nacional (CBN), la cual es propiedad de la multinacional Anheuser-Busch InBev. CBN es la empresa matriz en Bolivia que produce y distribuye Paceña, Ducal, Huari y Taquiña.” (Google AI).
Al preguntar a mi clero qué les parece que el alcalde de Santa Cruz esté en la cárcel, me dicen: “¡Está bien!”. Sin embargo, no comparto su criterio. Pienso que el actual fallo de prisión preventiva tiene mucho más que ver con venganza y politiquería que con justicia. Para mí es una forma de negar la democracia, porque sigue siendo el alcalde electo de Santa Cruz hasta que se elija a su sucesor. Es hacerle a Jhonny lo mismo que el MAS hizo a Luis Fernando Camacho. ¿Acaso no podían esperar unos meses para que, concluido su mandato, ya rinda cuentas de sus actos? Personalmente, quisiera ver con prisión preventiva a los jueces que lo han decretado contra autoridades democráticamente elegidas.
Si el presunto crimen fuera un asesinato, una violación u otra forma de violencia, estaría bien. Pero su verdadero crimen ha sido caer en popularidad. No supo leer al electorado ni los cambios que vivimos. Tontamente postuló para gobernador y presidente cuando no tenía la más mínima posibilidad de lograr el apoyo del electorado. Era mejor que se dedicara a gobernar con un poco de celeridad y evitar semejante desgracia.
Nunca he entendido la partidocracia de Bolivia. Quienes pierden la elección pasan a la oposición, no para fiscalizar, sino para obstaculizar la gestión de quien ganó. Se constituyen en enemigos. Todas las energías y todos los recursos se pierden en las peleas políticas en vez de avanzar en las obras, leyes y mejoras que necesita el pueblo. Es sumamente ineficiente.
Como obispo, utilizo un báculo para pastorear. Una plegaria eucarística hermosa dice: “Consolida entre nosotros los vínculos de amor”. Entiendo que no debemos ser obstáculos del Reino de Dios. Estas tres palabras, “báculo, vínculo y obstáculo”, tienen un acento, una tilde, que un gringo como yo no debe descuidar cuando articula sus ideas, para evitar decir otra cosa indigna de su investidura. De la misma manera, la democracia tiene acentos para que seamos ciudadanos y demócratas y, de repente, cristianos también.
En las próximas elecciones subnacionales, ¿seremos capaces de reencaminar nuestros municipios y departamentos para progresar en armonía con el gobierno nacional? ¿Tendremos autoridades dignas de administrar mayores recursos si se hace realidad lo prometido 50-50?
“Consolida, Señor, entre nosotros los vínculos de amor. Quita de nuestra pobre justicia los obstáculos de tu Reino de bondad. Ayuda a los pastores a utilizar nuestro báculo para las ovejas perdidas, como Jhonny, para que puedan gobernar a tu pueblo con dignidad y para encaminar a todo tu querido rebaño boliviano hacia campos verdes y cielos azules”.
Dios te bendiga.