Recuerdos del Presente

Comenzó la cacería

Comenzó la cacería
Humberto Vacaflor Ganam | Columnista
| 2026-03-15 08:50:22

La guerra que ha lanzado Donald Trump contra los narcos en este hemisferio muestra mejores resultados que la otra, la que lanzó contra Irán, un hueso muy duro de roer.

Lo que la policía boliviana no podía, cazar a los narcos, lo está logrando la DEA sin mucho esfuerzo, porque sus agentes no están en la planilla del Cártel del Chapare, como están los policías.

Después de capturar a Sebastián Marset, corresponde que los eficientes agentes de la DEA cacen al narco mayor, que viene a ser el dueño del más grande cártel de Bolivia.

Luego vendrán los operativos contra otros cárteles, como el controlado por los colombianos, en el parque Amboró y los otros parques, manejados por los “comandos” brasileños PCC y Vermelho, además de los paraguayos, en Abapó.

En algún momento será el turno de un nuevo cártel que surgió en el altiplano boliviano, el de los productores de marihuana en lo que fue la región del estaño, comenzando por Llallagua.

La guerra comprende todo el hemisferio. Comenzó en Venezuela y en segundo lugar aparece Cuba, pero está ya muy activa en Ecuador y Paraguay, todo con agentes de la DEA, e incluso del FBI.

En efecto, en estos días se abrieron las oficinas del FBI en Ecuador y se anuncia lo mismo en Paraguay, aunque no sea con el corte de cintas en sus puertas, sino simplemente con anuncios públicos.

El senador brasileño Flavio Bolsonaro sigue repitiendo que envidia a Venezuela porque querría que los barcos de Estados Unidos que están en el Caribe estuvieran unos meses en la Bahía de Río de Janeiro, invadida por barcos de la droga.

Lo que muestra que la guerra es necesaria en todo el hemisferio, como dice Trump, porque se trata de acabar con los narcos, definidos como terroristas.

La prioridad de los comandantes a cargo de esta guerra son los países donde se produce la droga, como Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia.

Luego están los países de tránsito, como son Venezuela y Cuba, aunque en este caso hay factores geopolíticos que han sido tomados en cuenta por el Comando Sur.

Paraguay es importante porque allí opera, en la Triple Frontera, un comando de Hezbollah, similar al que opera en Bolivia, como lo ha denunciado el gobierno argentino con tanta insistencia.

Lo que conecta esta guerra con la otra, porque Hezbollah es el brazo terrorista de Irán, que está dando batalla y ha logrado desestabilizar el mercado mundial del petróleo, provocando una crisis que Trump no había previsto.

Siglo21bolivia.com

Humberto Vacaflor Ganam | Columnista