
Barcelona firmó una exhibición ofensiva y goleó 7-2 al Newcastle United en el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions League, asegurando su clasificación a cuartos tras el 1-1 registrado en Inglaterra.
El conjunto azulgrana tuvo que trabajar más de lo esperado en la primera mitad, en la que mostró contundencia ofensiva pero también ciertas dudas defensivas. Raphinha abrió el marcador a los 6 minutos, mientras que Marc Bernal amplió la ventaja a los 18’. Sin embargo, el sueco Anthony Elanga respondió con un doblete (15’ y 28’) para igualar el encuentro.
Cuando el empate parecía sentenciado al descanso, apareció Lamine Yamal, quien transformó un penal en el tiempo añadido (45+7’) para devolverle la ventaja al Barça y cambiar el rumbo del partido.
En la segunda mitad, el equipo catalán desató todo su potencial ofensivo. Fermín López marcó el 4-2 a los 52’, y luego llegó el turno de Robert Lewandowski, que firmó un doblete (56’ y 61’) para sentenciar la eliminatoria. Raphinha, figura de la noche con dos goles y dos asistencias, cerró la goleada en el minuto 72.
El penal convertido por Yamal resultó clave no solo en el marcador, sino también en lo anímico. El joven de 18 años, que había tenido errores en la primera parte —incluida una pérdida que derivó en un gol rival—, se reivindicó y fue determinante en el despegue del equipo en el complemento.
Con este resultado, el Barcelona alcanza por tercera temporada consecutiva los cuartos de final del torneo, consolidándose nuevamente entre los grandes candidatos al título.
En la siguiente fase podría medirse a un rival de alto nivel como el Atlético de Madrid o el Tottenham Hotspur, en lo que promete ser otra serie de alto voltaje.
Las únicas notas negativas para el conjunto culé fueron las lesiones de Eric García y del arquero Joan García, que encendieron las alarmas pese a la contundente victoria.