Bajo el penoco

Rectificar no basta: desmontar el cerco al agro

| 2026-03-26 07:53:21

La reciente decisión del presidente Rodrigo Paz de abrogar el Decreto 5547 no merece aplausos, sino una lectura más exigente. Sí, se corrigió un error evidente: abrir la importación de soya con arancel cero en un país que produce más de lo que consume era, como mínimo, un contrasentido. Pero el problema de fondo no era el decreto en sí, sino lo que revela: que persisten señales de desconfianza, cuando no de abierta hostilidad, hacia el aparato productivo del oriente. El retroceso del Gobierno llega forzado por la presión social, no por convicción. Y eso inquieta. Porque deja entrever que, en los niveles de decisión, aún sobrevive una lógica heredada del MAS: centralismo, intervencionismo y una tendencia a asfixiar al sector que sostiene buena parte de la economía nacional. Si realmente se quiere marcar distancia con ese pasado, no basta con anular normas impopulares. Hay que desmontar de raíz el entramado de trabas, controles y prohibiciones que siguen vigentes. Mientras eso no ocurra, cada rectificación será apenas un parche, y cada decreto, una nueva amenaza latente contra la producción cruceña.