Bisturí

Marset y lecciones que se deben aprender

Marset y lecciones que se deben aprender
Franklin E. Alcaraz Del C. | Periodista columnista
| 2026-03-26 07:50:08

Después de la euforia de las elecciones subnacionales, conviene echarle una mirada retrospectiva a la captura y expulsión del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, porque ha dejado lecciones críticas sobre la seguridad institucional y la penetración del crimen organizado en importantísimas instituciones gubernamentales de Bolivia. El caso, a pesar de ser descrito por el gobierno del presidente Rodrigo Paz como un "punto de inflexión", expuso tanto fallas estructurales, como la necesidad de adoptar nuevas estrategias de cooperación internacional. Las lecciones que se deben aprender pasan por los siguientes puntos, basados en datos extraídos de la prensa nacional, que, sin ser exclusivos, son los más evidentes:

NECESIDAD DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL ESTRECHA: La captura de Marset fue posible gracias a un cambio de enfoque que permitió el intercambio de inteligencia con agencias internacionales como la DEA y policías de la región; (aunque el gobierno manifestó públicamente que la DEA no intervino). Esto rompió con la inacción previa y facilitó su expulsión inmediata a los Estados Unidos.

VULNERABILIDAD Y CORRUPCIÓN EN LAS INSTITUCIONES: El caso reveló que Marset operó en Bolivia con múltiples identidades y presunta protección de autoridades de alto rango y mandos policiales. ¿Desde cuándo? Solo hay especulaciones, pero lo que parece estar claro, es que fueron varios años.

DEFICIENCIAS EN EL SISTEMA JUDICIAL: Marset tenía al menos seis procesos abiertos en el país que estuvieron estancados durante su estadía. Tras su captura, surgieron denuncias públicas sobre jueces que habrían devuelto bienes incautados y fiscales que supuestamente obstaculizaron operativos.

URGENCIA DE INTELIGENCIA FINANCIERA: Como lección aprendida, una buena medida y respuesta directa, se impulsó la creación de una unidad de inteligencia financiera "sin límites" para rastrear y recuperar fortunas provenientes del narcotráfico y el lavado de dinero. Esperemos que se extienda a todo lo que signifique, no solo narcotráfico, sino también delincuencia en general y corrupción.

IMPACTO DE LA IMPUNIDAD EN LA IMAGEN PAÍS: El operativo, cuasi secreto del apresamiento de Marset, buscó "devolver la dignidad" a la Policía Boliviana para evitar que el país fuera visto internacionalmente como un refugio seguro para la delincuencia y el narcotráfico transnacional; aunque tal objetivo probablemente tome mucho tiempo, esta bien como primer paso.

Y, después de la captura, también se mostraron deficiencias:

SAQUEOS Y FALTA DE CUSTODIA: Se denunció el saqueo de propiedades de Marset en plena realización del operativo oficial, lo que puso en duda la integridad de la cadena de custodia de las pruebas. O el asalto (producido el lunes 23 pasado) por cinco brasileños de uno de los domicilios de Marset que contaba con la vigilancia de dos policías quienes fueron desarmados y enmanillados, mostrando la precariedad de los sistemas de vigilancia para estos casos.

USO DE BIENES INCAUTADOS: Vecinos denunciaron que vehículos de lujo incautados a la organización de Marset fueron vistos circulando libremente por la ciudad de Santa Cruz sin el peritaje correspondiente, aunque el ministro de Gobierno aclaró después que las movilidades iban camino al aeropuerto.

ESPERA PROLONGADA: La apertura de dos cajas fuertes encontradas en uno de los domicilios de Marset después de algunos días y la sorpresa de encontrarlas vacías, despertó una serie de comentarios en las redes sociales.

Es sabido que si no se reconocen los errores, no se los puede corregir, así que lo que la opinión pública espera, es que el actual gobierno, que pretende ser mejor que los dos anteriores del MAS, haya aprendido la lección.

Franklin E. Alcaraz Del C. | Periodista columnista
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