
El pleno del Senado aprobó este miércoles un proyecto de ley que endurece las penas de cárcel por abigeato de cuatro hasta los ocho años de cárcel. El aumento de las sanciones para detener este flagelo que deja cada año pérdidas millonarias era uno de los recurrentes reclamos y pedidos de los ganaderos.
“Hoy aprobamos en el Senado el proyecto de ley. El abigeato debe dejar de golpear a todas las familias que se dedican a esta actividad”, señaló Marcela Guerrero, senadora de la alianza Unidad, al anunciar la aprobación del proyecto de ley. Remarcó que por cada animal robado se pierde trabajo, inversión, sacrificio e incluso el sustento de las familias.
El senador del Beni, José Roca, de la Alianza Unidad, explicó que el proyecto de ley modifica el artículo 350 del Código Penal referida a la pena del delito de abigeato. Añadió que el proyecto ya había sido aprobado en Diputados por lo que fue enviada al Órgano Ejecutivo para que sea promulgada por el presidente Rodrigo Paz Pereira.
El legislador remarca que este flagelo dejó en los últimos años pérdidas de hasta 20 millones de dólares y solo el año pasado el impacto fue de 4 millones de dólares. “Vamos a estar nosotros fiscalizando para que la ley se cumpla, para que los jueces, fiscales y la Policía combatan este delito que verdaderamente azota mucho al sector productivo”, señaló Roca, que representa a una de las principales regiones ganaderas del país.
Remarca que el abigeato no solo afecta al patrimonio del productor sino también impacta en la salud pública. “Este ganado (robado) lo faenan en condiciones que no son las adecuadas, no hay salubridad. Es un atentado contra la salud pública”, dijo Roca.
Añadió que detrás de este flagelo están implicadas bandas y organizaciones delincuenciales. Espera que la incidencia de este delito baje con el endurecimiento del castigo.
Las agravantes que establece el artículo modificado para subir la condena hasta ocho años son cuando se afectan dos o más cabezas de ganado, cuando el delito es cometido por dos o más personas, cuando el daño sea a animales con alto valor genético, cuando el autor mantenga relación de dependencia laboral con el productor víctima o cuando se utilice armas de fuego o violencia contra las víctimas para cometer el robo.