Respuesta corta: No. Todo viene de la interpretación del pasaje bíblico descrito en Génesis 6,1-4, donde se habla de “hijos de Dios” que se unen a “hijas de los hombres” y de unos “nephilim” (en hebreo, “caídos” o “gigantes”) que son “hombres valientes, héroes de renombre de tiempos antiguos”. Este pasaje bíblico no explica claramente quiénes son estos seres, por lo que la exégesis se centra en la interpretación de los términos “hijos de Dios” y “nephilim”.
Debe señalarse que la palabra hebrea nephilim, que es traducida por “gigantes” (especialmente en la Biblia Septuaginta) en Génesis 6,4, puede significar “los caídos”. Los Padres de la Iglesia generalmente lo han referido a los hijos de Set, el linaje escogido, es decir, aquellos que pertenecen al linaje de la fe y de la alianza, y “hijas de los hombres” como las mujeres del linaje de Caín, marcado por la violencia y la rebelión contra Dios. Como mencioné en mi artículo anterior, si bien la Iglesia deja abierta la posibilidad de que exista vida en el universo (como vimos con el Observatorio Vaticano), no utiliza a los Nephilim para justificar esa posibilidad.
Así que, ¿son los Nephilim extraterrestres para la Iglesia? No. La Iglesia ofrece explicaciones basadas en el contexto histórico y simbólico del Génesis.
Interpretación 1: La interpretación de las "dos linajes" (la más común)
La mayoría de los Padres de la Iglesia (como San Agustín, en La Ciudad de Dios) y teólogos modernos rechazan la idea de seres mitológicos o espaciales. Siempre interpretaron el texto de forma moral y genealógica:
Los "hijos de Dios": Serían los descendientes de Set (el tercer hijo de Adán), que eran fieles a Dios y mantenían una línea de rectitud.
Los Nephilim: El resultado de esta unión no serían "híbridos espaciales", sino hombres que se volvieron "famosos tiranos" o guerreros poderosos que usaron su fuerza para el mal y la soberbia, olvidando a Dios. Tampoco son, para la Iglesia, “híbridos semidemoníacos” resultantes de ángeles que se habrían unido sexualmente con mujeres, sino hombres poderosos, violentos y “gigantes” en el sentido de tiranos poderosos o dominadores que corrompen la sociedad y anticipan la grandeza física y moral distorsionada del mundo anterior al Diluvio.
Las "hijas de los hombres": Serían las descendientes de Caín, que representaban una estirpe alejada de la voluntad divina.
La palabra hebrea Nephilim suele traducirse como "los caídos" o "los que hacen caer".
¿Qué pasa con la traducción "gigantes" presente en algunas traducciones antiguas como la Septuaginta? La teología católica actual ve esto como lenguaje figurado: Una forma de describir a líderes militares o reyes antiguos que eran vistos como figuras "más grandes que la vida" debido a su crueldad o poder político.
Tambén le ve como un recurso literario: El autor del Génesis utiliza relatos conocidos en el Medio Oriente antiguo para dar una lección teológica: la corrupción de la humanidad antes del Diluvio fue total, afectando incluso a los estratos más altos de la sociedad.
¿Por qué la Iglesia no los considera extraterrestres?
La idea de los Nephilim como antiguos astronautas o extraterrestres es una teoría moderna (siglo XX) ajena a la Tradición y al Magisterio y afirmar esto falla por varios puntos:
Es un anacronismo: proyecta conceptos científicos modernos (vida en otros planetas) sobre un texto escrito con fines religiosos y pedagógicos hace milenios.
Unicidad de la Revelación: La Biblia se centra en la relación de Dios con el hombre, así que introducir extraterrestres en el Génesis distrae del mensaje central: el pecado humano y la necesidad de la gracia de Dios.
Interés en la naturaleza espiritual de la descripción: Si fueran seres de otros mundos con tecnología, no encajarían en la narrativa de la "caída espiritual" que el Génesis intenta explicar como causa del Diluvio.
La Iglesia Católica, apoyándose en la doctrina sobre la naturaleza de los ángeles (seres puramente espirituales, sin cuerpo), rechaza como problema serio la idea de que los ángeles pudieran “casarse” con mujeres y engendrar hijos físicos. Siguiendo la exégesis patrística y la doctrina sobre la naturaleza de los ángeles, no enseña que los nephilim sean hijos físicos de ángeles caídos y mujeres, sino que los entiende como hombres poderosos, violentos y corrompidos, producto de la mezcla entre quienes se mantenían fieles a Dios y quienes se abandonaban al pecado.
El Catecismo enfatiza que la Sagrada Escritura debe leerse atendiendo a la intención de los autores sagrados y al contexto cultural de su tiempo. Desde la antropología y la teología católica, el pasaje de los nephilim se lee más como una imagen de la corrupción radical del linaje humano justo, que se mezcla con el linaje de la violencia y del pecado, dando lugar a una humanidad “gigante” en el mal. Dios con nosotros