
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, aseguró este martes que su país tiene la “voluntad necesaria” para poner fin a la guerra en curso con Israel y Estados Unidos, aunque subrayó que cualquier salida debe incluir garantías que eviten futuras agresiones.
Durante una conversación telefónica con António Costa, el mandatario iraní reiteró que Teherán está dispuesto a avanzar hacia el fin del conflicto si se cumplen condiciones esenciales de seguridad.
“Poseemos la voluntad necesaria para poner fin a este conflicto, siempre que se cumplan las condiciones esenciales, especialmente las garantías necesarias para evitar que se repita la agresión”, señaló Pezeshkian, según un comunicado oficial.
Tras el contacto, Costa advirtió que la situación en Oriente Próximo es “extremadamente peligrosa” e instó a Irán a reducir la tensión y retomar la vía diplomática.
El líder europeo pidió a Teherán detener los ataques contra países de la región y colaborar con la ONU, especialmente para garantizar la libre navegación en el estratégico estrecho de Ormuz.
En paralelo, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que los próximos días serán “decisivos” en el desarrollo del conflicto.
Hegseth no descartó la posibilidad de una intervención terrestre estadounidense, aunque evitó dar detalles sobre las opciones militares en consideración.
“No puedes luchar y ganar una guerra si le dices a tu adversario lo que estás dispuesto a hacer o no”, sostuvo el jefe del Pentágono en una conferencia de prensa.
El funcionario también aseguró que las negociaciones para poner fin a la guerra están en marcha y ganando impulso, pese a que las operaciones militares continúan desde hace más de un mes.
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt confirmó que los contactos diplomáticos con Irán avanzan, aunque advirtió que existe una diferencia entre el discurso público de Teherán y sus posiciones en privado.
Según Leavitt, las conversaciones son “reales” y progresan favorablemente, en contraste con las declaraciones más duras emitidas por las autoridades iraníes en el ámbito público.
En medio de este escenario, el presidente estadounidense Donald Trump expresó su frustración con aliados que no han respaldado acciones para reabrir el estrecho de Ormuz.
Trump criticó a los países afectados por el alza del combustible y los instó a “buscar su propio petróleo”, en un contexto de creciente tensión energética global.
El encarecimiento de los combustibles se ha acentuado en los últimos días, con el precio promedio de la gasolina en Estados Unidos superando los cuatro dólares por galón, lo que refleja el impacto directo del conflicto en los mercados internacionales.