
La eliminación de Bolivia en el repechaje rumbo al Mundial 2026 dejó un golpe profundo en el plantel, pero también mensajes de resiliencia. Uno de los que alzó la voz tras la derrota fue Moisés Paniagua, autor del gol que devolvió momentáneamente la ilusión ante Irak.
El joven futbolista, que marcó el empate parcial y encendió la esperanza de clasificación, expresó su dolor a través de sus redes sociales. “Hoy no logramos la clasificación al Mundial. Duele, porque dejamos el alma en cada entrenamiento, en cada jugada y en cada minuto dentro de la cancha”, señaló.
Paniagua remarcó que la entrega del equipo nunca estuvo en duda, destacando el esfuerzo colectivo a lo largo del proceso. “No fue por falta de entrega, dimos absolutamente todo lo que estaba en nuestras manos. A veces el fútbol es así: se lucha, se sueña y se cae… pero nunca se deja de creer”, añadió.
El mediocampista también apeló a la fe y a la fortaleza emocional para afrontar el duro momento. “Hoy aceptamos la derrota con humildad, sabiendo que cada paso que dimos nos hizo más fuertes. Aunque este camino no terminó como queríamos, confiamos en que Dios tiene un propósito más grande”, expresó.
En medio de la tristeza, el mensaje del jugador apuntó a mirar hacia adelante. “Hoy puede que falten las palabras, pero no faltará la fe. Nos levantaremos, aprenderemos y volveremos a intentarlo”, afirmó con convicción.
La Verde se quedó a las puertas de una clasificación histórica, pero el gol de Paniagua quedará como uno de los momentos más emotivos de la noche, ese instante en el que todo un país volvió a creer, aunque fuera por unos minutos.