
En un dictamen que cambia el panorama de uno de los enfrentamientos legales más seguidos de Hollywood, la justicia federal de Manhattan ha decidido desestimar diez de los trece cargos que la actriz Blake Lively sostenía contra el director y actor Justin Baldoni. El fallo judicial, emitido este jueves, representa un alivio significativo para Baldoni, quien ha enfrentado meses de escrutinio público desde que estalló la controversia durante la promoción de la cinta Romper el círculo.
El magistrado a cargo del caso fundamentó su decisión
señalando que la mayoría de las acusaciones presentadas por Lively carecían del
sustento jurídico necesario para avanzar hacia una etapa de juicio oral. Entre
los cargos que fueron descartados se encuentran las denuncias por acoso sexual,
difamación y conspiración. Según el juez, estos puntos no lograron demostrar la
conexión legal requerida bajo los estatutos vigentes o presentaron deficiencias
en su formulación técnica.
A pesar de este revés para la actriz, el caso no ha sido
cerrado por completo. El tribunal determinó que existen elementos suficientes
para que tres acusaciones específicas sean llevadas ante un jurado el próximo
18 de mayo. Estos cargos sobrevivientes se centran estrictamente en el
incumplimiento de contrato, las represalias profesionales y la complicidad de
la productora Wayfarer Studios en dichas acciones. De este modo, el juicio
abandonará el enfoque sobre la conducta personal de Baldoni para concentrarse
en las presuntas irregularidades contractuales y laborales sufridas por Lively.
La disputa tiene su origen en el set de rodaje de la exitosa
adaptación de la novela de Colleen Hoover, donde surgieron versiones
encontradas sobre un ambiente de trabajo hostil. Mientras Lively asegura que
fue víctima de un sistema diseñado para silenciar sus quejas, la defensa del
director sostiene que el conflicto fue estrictamente profesional y derivado de
visiones creativas opuestas.
Tras conocerse la resolución, Lively emitió un comunicado
reafirmando su intención de seguir adelante con los cargos restantes,
asegurando que su objetivo principal es la transparencia y la rendición de
cuentas dentro de la industria cinematográfica. Por su parte, los
representantes legales de Baldoni han calificado el fallo como un paso crucial
para limpiar el nombre del director frente a las acusaciones más graves que han
marcado su reputación en el último año.
Con la reducción drástica de la demanda, el juicio de mayo se perfila ahora como una batalla técnica de carácter laboral y financiero, aunque la atención mediática sigue puesta en cómo este veredicto final afectará el futuro profesional de ambas estrellas.