
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este lunes una dura advertencia contra Irán al afirmar que su país podría “aniquilarlo en una noche” si no reabre el estratégico estrecho de Ormuz.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el mandatario aseguró que las fuerzas armadas estadounidenses cuentan con un plan capaz de destruir toda la infraestructura clave iraní en cuestión de horas.
“El país entero puede ser arrasado en una sola noche, y esa noche podría ser mañana mismo”, afirmó Trump, elevando la tensión en medio del conflicto que ya lleva más de un mes.
El presidente detalló que el plan incluye la destrucción de todos los puentes y centrales eléctricas iraníes, lo que, según dijo, podría ejecutarse en apenas cuatro horas si así lo decide su gobierno.
“Cada puente será arrasado y cada planta de energía quedará fuera de servicio, ardiendo, explotando y sin poder volver a utilizarse jamás”, advirtió el mandatario republicano ante los medios.
El ultimátum se produce tras la decisión de Washington de extender hasta el martes el plazo para que Teherán reabra el estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula gran parte del petróleo mundial.
Irán mantiene parcialmente cerrado este paso marítimo desde el inicio de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, lo que ha generado preocupación en los mercados energéticos globales.
Trump indicó que Teherán tiene hasta las 20:00 horas del martes, hora de Washington, para reabrir completamente el estrecho, o de lo contrario enfrentará bombardeos contra su infraestructura crítica.
Las nuevas amenazas contrastan con declaraciones previas del propio mandatario, quien había calificado una propuesta de alto al fuego como “un paso muy significativo” hacia la desescalada del conflicto.
Sin embargo, la propuesta fue rechazada por el gobierno iraní, que exige el fin definitivo de las hostilidades antes de considerar cualquier negociación.
En otro momento de su intervención, Trump sostuvo que los iraníes “están dispuestos a sufrir” con tal de alcanzar la libertad, e incluso afirmó que la población se “enfada” cuando no escucha bombardeos.
Según el presidente estadounidense, la falta de protestas masivas en Irán no responde a apoyo al régimen, sino al temor de represalias, incluyendo encarcelamientos y ejecuciones.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha dejado miles de víctimas en territorio iraní, incluidos civiles, lo que mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una escalada mayor en la región.