
Una conversación filtrada entre Viktor Orbán y Vladímir Putin revela que el mandatario húngaro ofreció apoyo al Kremlin “de cualquier forma”, en un diálogo que refuerza las sospechas sobre la cercanía política entre ambos gobiernos.
La llamada, divulgada por Bloomberg, se produjo el 17 de octubre de 2025, en medio de negociaciones internacionales sobre el futuro de Ucrania y en un contexto de creciente tensión entre Rusia y Occidente.
Según la transcripción, Orbán aseguró a Putin que estaba “a su servicio” y que su relación había alcanzado un nivel que le permitía colaborar activamente con Moscú frente a adversarios comunes.
Durante la conversación, el líder húngaro utilizó una fábula de Esopo para ilustrar su disposición a ayudar, lo que incluso provocó la risa del mandatario ruso.
El diálogo se dio en paralelo a intentos fallidos de mediación impulsados por Donald Trump, quien había anunciado una cumbre con Putin en Budapest que nunca se concretó.
El contenido de la llamada ha generado impacto en la campaña electoral de Hungría, donde la relación con Rusia se ha convertido en un tema central de debate político.
Analistas sostienen que el intercambio confirma una política exterior húngara alineada con el Kremlin, en ocasiones en contradicción con la Unión Europea.
Otra investigación reciente también expuso contactos entre el canciller ruso, Serguéi Lavrov, y su homólogo húngaro, Péter Szijjártó, en los que se discutían gestiones para retirar sanciones a figuras cercanas al Kremlin.
En la conversación, Putin elogió la postura “independiente y flexible” de Hungría frente a la guerra en Ucrania, destacando su distanciamiento de la línea común europea.
Orbán, por su parte, lamentó no poder reunirse con mayor frecuencia con el líder ruso, aunque ha mantenido visitas a Moscú en los últimos años, pese al aislamiento internacional de Rusia.
El vínculo energético también aparece como un factor clave, ya que Hungría depende del suministro de petróleo y gas rusos, tema que Orbán negoció directamente en Moscú tras la llamada.
En el plano electoral, el primer ministro enfrenta un escenario incierto frente al opositor Péter Magyar, quien lidera las encuestas de cara a los comicios presidenciales.
Mientras tanto, Estados Unidos ha mostrado respaldo a Orbán, con la visita a Budapest del vicepresidente James Vance, en un intento por influir en el desenlace político del país europeo.