Internacional

Estados Unidos e Irán negocian la paz en Pakistán en medio de tensiones

El control del estrecho de Ormuz, el programa nuclear iraní y las exigencias cruzadas tensan un diálogo incierto mientras persiste el bloqueo energético

Internacional | Agencias | 2026-04-09 23:19:00

Estados Unidos e Irán iniciarán este viernes negociaciones en Islamabad para intentar poner fin a la guerra, en medio de incertidumbre por las declaraciones contradictorias del presidente Donald Trump sobre las condiciones del acuerdo.

El mandatario había señalado inicialmente que el plan iraní de diez puntos podría servir como base de negociación, pero horas después rechazó partes clave, especialmente el enriquecimiento de uranio.

Washington volvió entonces a su propuesta de 15 exigencias, presentada previamente a Teherán y rechazada por considerarse excesiva, aunque Trump aseguró que algunos puntos ya habrían sido aceptados.

La confusión aumentó cuando la portavoz presidencial indicó que el plan discutido no era el original iraní, sino una versión modificada que la Casa Blanca considera “más razonable”.

Las diferencias entre ambas propuestas siguen siendo profundas, especialmente en temas sensibles como el programa nuclear iraní, el alcance de sus misiles y su apoyo a aliados regionales como Hezbolá.

Desde Teherán, el Consejo de Seguridad Nacional sostuvo que las negociaciones deberán basarse exclusivamente en su plan de diez puntos, que incluye el fin total de las hostilidades y garantías de no agresión.

Entre sus principales demandas figura la retirada de las fuerzas estadounidenses de la región y el control del estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético mundial.

Este paso marítimo, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo global, permanece parcialmente bloqueado, con una drástica reducción del tráfico de buques.

Irán evalúa incluso imponer un peaje a las embarcaciones que crucen la zona, lo que podría servir como compensación indirecta por los daños sufridos durante la guerra.

Analistas internacionales consideran que el solo hecho de que Washington acepte discutir el control iraní de Ormuz refleja un debilitamiento de su posición estratégica en el conflicto.

En paralelo, expertos advierten que, de no lograrse avances en el corto plazo, las negociaciones podrían colapsar y reactivar la escalada militar.

Mientras tanto, el frágil alto el fuego no ha logrado normalizar el flujo energético, con cientos de buques aún varados y un impacto creciente sobre el suministro global de petróleo y gas.

Más información