Si bien la llamada “mayoría silente” (ya no tanto) que se vio bombardeada por todo ese aparato mediático y sistemático de la ideología de género y demás porquerías derivadas del comunismo, con el que intentó redefinir la realidad, de una forma tan absurda y brusca que resultó hartante y vomitiva, y cuyo rechazo le hizo irse en retroceso, eso para nada indica que quienes lo dirigieron se hayan rendido.
En el cine y la televisión, sin ir más lejos, sigue habiendo “muertos que caminan”, es decir, producciones que siguen infectadas con todas estas babosadas, y gente que sigue queriendo producirlas. La nueva serie Harry Potter, por mencionar un ejemplo, con el “Black Snape” (Snape negro) apunta a ser una crónica que una muere anunciada. Ya se sabe comprobadamente que para su financiamiento aceptaron las patéticas políticas DEI (diversidad forzada, equidad forzada, inclusión forzada). Todo esto tiene que ver con los estándares de la diversidad del BFI (British Film Institute), premios BAFTA y exenciones fiscales del Reino Unido.
Las políticas de diversidad del BFI siguen exigiendo cumplir con estándares de inclusión forzada para recibir financiación, enfocándose en la obligatoriedad de la representación de raza, discapacidad, género, orientación sexual y clase socioeconómica. Desde 2023, los proyectos deben cumplir al menos tres de cinco estándares (A-E) enfocados en pantalla, equipos, industria y exhibición.
Las redes están que arden respecto al rechazo a este cambio en la trama de esta mundialmente amada producción. Eso hace pensar que ese dicho “mala publicidad es buena publicidad” no va a ser cierto en este caso. Desde que se ha anunciado el rechazo ha sido puro y duro. Aún así, los productores siguen en la misma. A fin de cuentas, el principio de propaganda nazi dice: Miente miente, que algo queda.
Algunas productoras, como Disney/Marvel, aparentan estar dando vuelco al simple entretenimiento. Del todo no es así, ya lo he hablado en artículos anteriores: Ahora han aprendido que el mensaje no debe ser tan frontal como se ha hecho, se debe hacer suave, pero seguir haciéndose.
En los demás ámbitos, han habido aparentes retrocesos. Por mencionar un ejemplo: La intensidad del bombardeo ha bajado, por ejemplo, el famoso “mes del orgullo LGBTQ++” de 2025 se vio protagonizado por cancelaciones y reducciones del presupuesto, este año apunta a que irá a lo mismo.
Puedo seguir con ejemplos o casos, pero ese no es el punto. Mi punto es el siguiente: No debemos bajar la guardia. Como cristianos no podemos ni debemos. El mal no descansa, hiberna tal vez, pero siempre es más fácil destruir que construir.
Sun Tzú, en una de sus máximas dice: "Cuando seas capaz, finge incapacidad; cuando estés activo, finge inactividad". La retirada aparente de estos grupos es la aplicación directa de este concepto: haces creer al enemigo que ha ganado para que baje la guardia. Maquiavelo explicaba que retirada no es igual a derrota, si es ordenada.
Es mejor tratar este aparente retroceso como un momento de calma, como una retirada del enemigo para reestructurarse y volver. A veces el enemigo aprende más de sus errores que nosotros. La mayoría de las reacciones de quienes se han opuesto a todo esto han sido reactivas, ahora hay que ser preventivos. “Perece mi pueblo por falta de conocimiento” (Oseas 4,6 , Biblia Nácar-Colunga). Como cristianos, debemos seguir preocupándonos por seguir formándonos, ser más orantes y activos para que, en cercanía a Dios como pueblo, evitemos volver a lo que nos trajo a este punto o a uno peor. Dios con nosotros.