
El Manchester United dejó pasar una gran oportunidad en la Premier League al caer en casa ante el Leeds United (1-2), en un partido marcado por errores defensivos y una expulsión que condicionó el resultado.
El equipo dirigido por Michael Carrick, que llevaba semanas sin competir, empezó de la peor manera: a los cuatro minutos, Noah Okafor aprovechó una mala acción de Leny Yoro para abrir el marcador y silenciar Old Trafford.
Lejos de reaccionar, el United volvió a fallar en defensa y permitió el segundo tanto de Okafor, tras una jugada con múltiples errores en la salida de balón, dejando el 0-2 antes del descanso y muchas dudas en el conjunto local.
En el complemento, la situación empeoró con la expulsión de Lisandro Martínez, quien vio la roja tras agredir a Dominic Calvert-Lewin luego de la revisión del VAR.
Pese a jugar con diez, el United reaccionó y descontó con un cabezazo de Casemiro, tras asistencia de Bruno Fernandes, generando ilusión en los minutos finales.
Sin embargo, el empate no llegó y la derrota deja al United tercero con 55 puntos, igualado con el Aston Villa, mientras que el Leeds suma tres puntos clave para alejarse del descenso en la recta final del campeonato.