
Estados Unidos anunció este martes que Israel y Líbano acordaron iniciar negociaciones directas en una fecha y lugar aún por definir, tras un encuentro diplomático celebrado en Washington en medio de la creciente tensión en Medio Oriente.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, confirmó que “todas las partes acordaron iniciar negociaciones directas”, luego de un diálogo calificado como “productivo” entre ambas delegaciones.
La reunión, que se extendió por dos horas y media, contó con la participación del secretario de Estado, Marco Rubio, quien actuó como mediador entre los representantes de ambos países.
Por Israel participó su embajador en Estados Unidos, Yechiel Leiter, mientras que por Líbano asistió la embajadora Nada Hamadeh Moawad, en lo que constituye uno de los contactos más relevantes entre ambas naciones en décadas.
El objetivo central del encuentro fue avanzar hacia el cese de los ataques israelíes en territorio libanés, iniciados en el contexto de la guerra regional tras las acciones militares contra Irán.
Rubio calificó el inicio del diálogo como una “oportunidad histórica” para alcanzar una paz duradera, aunque advirtió que el proceso será complejo y tomará tiempo debido a las tensiones acumuladas durante años.
El jefe de la diplomacia estadounidense subrayó que el desafío pasa por construir un marco que permita estabilizar la región y reducir la influencia de actores armados como Hezbolá.
El acercamiento entre Israel y Líbano ocurre en un escenario regional marcado por múltiples frentes de conflicto, incluyendo la confrontación entre Estados Unidos e Irán.
En este contexto, el presidente estadounidense, Donald Trump, señaló que las negociaciones con Irán podrían reanudarse en los próximos dos días, lo que podría influir en el desarrollo del diálogo entre israelíes y libaneses.
Trump sugirió que Pakistán podría convertirse en un nuevo punto de encuentro para estas conversaciones, destacando el rol del liderazgo militar paquistaní en facilitar contactos.
A la par, otros actores internacionales han reaccionado a la escalada, con medidas económicas, advertencias diplomáticas y ajustes en acuerdos de defensa, lo que refleja la dimensión global del conflicto.
El inicio de negociaciones directas entre Israel y Líbano abre una ventana de oportunidad en una región marcada por décadas de enfrentamientos, aunque los resultados dependerán de la voluntad política y del contexto geopolítico más amplio.