
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que mantendrá el bloqueo naval contra Irán hasta alcanzar un acuerdo que impida el desarrollo de armas nucleares por parte de Teherán, en medio de una escalada de tensiones en Medio Oriente.
El mandatario aseguró que las sanciones y el cerco marítimo están generando pérdidas cercanas a los 500 millones de dólares diarios para Irán, una situación que calificó como “insostenible incluso a corto plazo”.
Trump sostuvo que no habrá levantamiento de las restricciones hasta que el régimen iraní acepte condiciones claras y verificables, incluyendo controles más estrictos sobre su programa nuclear.
El bloqueo incluye el control de rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz, clave para el tránsito de petróleo a nivel mundial, donde fuerzas estadounidenses mantienen presencia activa.
El presidente afirmó que la estrategia de presión ha debilitado significativamente a Irán, tanto en el plano económico como militar, y aseguró que Estados Unidos mantiene ventaja en el conflicto.
Según sus declaraciones, la Armada iraní ha sido “aniquilada”, mientras que su fuerza aérea y sistemas de defensa antimisiles han quedado severamente afectados tras las operaciones recientes.
Trump también señaló que el liderazgo iraní enfrenta una creciente debilidad interna, agravada por el impacto del embargo y las acciones militares.
En paralelo, defendió el nuevo acuerdo que busca su administración, asegurando que será “mucho mejor” que el alcanzado durante el gobierno de Barack Obama, el cual criticó por haber facilitado —según dijo— el avance nuclear iraní.
El mandatario afirmó que el futuro entendimiento eliminará cualquier posibilidad de proliferación atómica y garantizará la paz y la seguridad a nivel global.
Asimismo, rechazó presiones para cerrar rápidamente un acuerdo, asegurando que su gobierno no firmará ningún pacto que no responda plenamente a los intereses estadounidenses.
Las declaraciones se producen en medio de incertidumbre sobre la continuidad de las negociaciones con Irán, que aún no ha confirmado su participación en una nueva ronda de diálogo.
La Casa Blanca informó que una próxima delegación será encabezada por el vicepresidente JD Vance, acompañado por enviados especiales para Medio Oriente.
Trump advirtió que, en caso de no alcanzarse un acuerdo y romperse la tregua vigente, las acciones militares podrían reanudarse, elevando el riesgo de una nueva escalada en la región.
El proceso se desarrolla en un contexto de tensiones persistentes, disputas sobre el programa nuclear iraní y creciente preocupación internacional por el posible desenlace del conflicto.