
Bolivia despide hoy a uno de sus "magos" de la palabra y la historia. Mariano Baptista Gumucio, una de las mentes más lúcidas y prolíficas del siglo XX y XXI, falleció este martes 21 de abril a los 92 años. Su deceso, confirmado por familiares y allegados, ha generado una profunda conmoción en el ámbito cultural, académico y político del país, donde Baptista era respetado no solo por su inmensa producción bibliográfica, sino por su incansable labor como gestor de la identidad boliviana.
Baptista Gumucio fue mucho más que un escritor; fue un puente entre el pasado y el presente de Bolivia. A lo largo de su carrera, publicó decenas de libros que exploraron la biografía de personajes fundamentales y los pasajes más complejos de la historia nacional. Su estilo, caracterizado por una curiosidad inagotable y una elegancia narrativa única, le permitió acercar la historia a las grandes mayorías, convirtiendo documentos polvorientos en relatos vivos y necesarios para la comprensión del país.
Una vida dedicada a la cultura y la educación
Nacido
en Cochabamba en 1933, Mariano Baptista Gumucio desempeñó cargos de alta
responsabilidad, destacando su gestión como Ministro de Educación y Cultura,
desde donde impulsó reformas significativas y promovió la lectura como
herramienta de liberación. Fue también un periodista de raza, dirigiendo
importantes medios de comunicación y espacios culturales televisivos que
marcaron una época, siempre bajo la premisa de que un país que no conoce su
historia está condenado a repetirla.
Su labor fue reconocida con los máximos galardones que otorga el Estado y diversas instituciones internacionales, incluyendo el Premio Nacional de Cultura. Miembro de la Academia Boliviana de la Lengua y de la Academia Boliviana de la Historia, su presencia en foros y conferencias era siempre sinónimo de sabiduría y equilibrio. Su capacidad para narrar la vida de figuras como Alcides Arguedas, Franz Tamayo o Casimiro Olañeta lo posicionó como el biógrafo por excelencia de la nación.
Un legado que trasciende el tiempo
La partida de Baptista Gumucio ocurre en un momento en que Bolivia busca fortalecer sus cimientos democráticos y culturales, tareas a las que él dedicó cada día de su vida. Tras conocerse la noticia, diversas autoridades, escritores y ciudadanos han expresado sus condolencias, destacando que su mejor homenaje será continuar con la lectura de su extensa obra. El velatorio y las honras fúnebres se llevarán a cabo en la ciudad de La Paz, donde residía y continuaba trabajando con la misma pasión de sus primeros años.