
Batacazo en La Paz. Independiente de Sucre profundizó la crisis de Bolívar al imponerse por 1-2 en el estadio Hernando Siles, en duelo correspondiente a la tercera jornada de la Liga de la División Profesional. El resultado no solo dejó sin invicto a la Academia, sino que acentuó las dudas en su funcionamiento.
El conjunto celeste tuvo el control del balón durante largos pasajes, pero careció de claridad en los últimos metros. Cuando logró generar peligro, se encontró con un inspirado Jhohan Gutiérrez, quien sostuvo a su equipo con intervenciones clave, incluido un penal atajado a Martín Cauteruccio en el inicio del encuentro.
Bolívar dominó los primeros minutos y arrinconó a su rival, aunque sin eficacia. Cauteruccio desperdició la mejor opción desde los doce pasos tras una mano sancionada por el árbitro Javier Revollo, en una ejecución anunciada que fue bien leída por el guardameta visitante.
Con el paso de los minutos, Independiente ganó confianza y empezó a inquietar. Willie Barbosa lideró los ataques y avisó primero con una ocasión que contuvo Carlos Lampe, antes de abrir el marcador a los 38 minutos con una definición cruzada tras un pase en profundidad.
El golpe obligó a reaccionar a Bolívar, que encontró el empate sobre el cierre del primer tiempo. Un centro de Robson Matheus fue bien capitalizado por José Sagredo, quien de cabeza puso el 1-1 antes del descanso.
En la segunda mitad, el trámite fue más parejo. Sin embargo, Independiente mostró mayor contundencia y volvió a golpear a los 64 minutos, cuando Jonatan Cristaldo apareció sin marca para conectar de cabeza un centro de Rudy Cardozo y sellar el 1-2 definitivo.
Bolívar buscó sin éxito la igualdad en el tramo final, pero volvió a evidenciar falta de ideas. La derrota reactivó las críticas de la hinchada, mientras que Independiente celebró un triunfo que le da impulso anímico de cara a su próximo reto.