
Atlético de Madrid y Arsenal firmaron un empate 1-1 en el partido de ida de las semifinales de la Liga de Campeones de la UEFA, en un duelo intenso disputado en el Metropolitano que se definió desde el punto penal y dejó la eliminatoria completamente abierta.
El conjunto inglés golpeó primero al borde del descanso. Tras una jugada polémica en el área, el árbitro sancionó penal a favor del Arsenal, que fue convertido por Viktor Gyökeres para el 0-1, pese a las protestas del equipo dirigido por Diego Simeone.
El gol obligó al Atlético a reaccionar, y lo hizo con carácter en la segunda mitad. Impulsado por su afición, el equipo rojiblanco asumió el protagonismo y comenzó a generar peligro constante ante un rival que fue perdiendo presencia ofensiva.
La igualdad llegó también desde los doce pasos. Julián Álvarez no falló y convirtió el penal que puso el 1-1, desatando la euforia en el estadio y devolviendo la esperanza a los locales.
A partir de ahí, el Atlético fue superior. Generó las ocasiones más claras, incluido un remate de Antoine Griezmann que se estrelló en el larguero, además de otras llegadas que no lograron concretarse por falta de precisión.
El Arsenal, por su parte, optó por replegarse y resistir ante la presión rival. Los cambios introducidos por Mikel Arteta no lograron cambiar la dinámica de un equipo que terminó sufriendo en defensa.
El partido también dejó preocupación en el Atlético por las molestias físicas de jugadores clave como Julián Álvarez, que tuvo que abandonar el campo en el tramo final.
Con este resultado, la serie queda abierta y se definirá la próxima semana en Londres. El Atlético viajará al Emirates con la sensación de haber merecido más, pero con la convicción de que mantiene intactas sus opciones de alcanzar la final.