
El asesinato de un ciudadano presuntamente colombiano en la zona de Canal Isuto podría estar relacionado con una disputa interna entre grupos criminales surgidos tras la desarticulación de la red vinculada al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, según informó la Policía de Santa Cruz.
El comandante departamental David Gómez señaló que una de las principales líneas investigativas apunta a un ajuste de cuentas entre facciones que buscan reposicionarse en el mundo delictivo. “La hipótesis que manejamos es que es un ajuste de cuentas, ya que la organización de Marset se ha ido fraccionando en varios grupos. Entonces, la pugna es de poder”, afirmó la autoridad policial.
Gómez explicó que se indaga si la víctima tenía nexos con organizaciones criminales nacionales o extranjeras. El fallecido aún no fue identificado oficialmente, aunque preliminarmente se presume que sería de nacionalidad colombiana.
De acuerdo con las pesquisas y la revisión inicial de cámaras de seguridad, el hombre se encontraba consumiendo bebidas alcohólicas en una discoteca de la zona. Cerca de las 6:45 salió del local y se dirigió a un sector donde operaban vendedores de comida ambulante.
Según el reporte policial, en ese lugar sostuvo un breve altercado con un comerciante. Instantes después, una motocicleta con dos ocupantes se aproximó a unos metros de distancia. El acompañante descendió, caminó hacia la víctima y abrió fuego en repetidas ocasiones.
La víctima recibió cinco impactos de bala. “Tres de ellos en el tórax y dos en la cabeza”, detalló el comandante Gómez. Durante el ataque, un transeúnte fue alcanzado por una bala perdida a la altura de la cadera y posteriormente trasladado a la clínica Italia, donde recibe atención médica.
Este caso se suma a otros hechos recientes que también son investigados por posibles vínculos con el crimen organizado. Entre ellos figura el asesinato de José Pedro Rojas, de 29 años, ocurrido la anterior semana durante una competencia automovilística en La Nueva Santa Cruz.
Según la Policía, Rojas, conocido como “Pepa”, mantenía relación con el entorno de Marset y además era buscado por hechos delictivos anteriores. Fue atacado a tiros mientras se encontraba dentro de un vehículo junto a su copiloto.
Las autoridades sostienen que la sucesión de crímenes violentos podría responder a una recomposición de estructuras criminales tras la caída de antiguos liderazgos, por lo que se reforzaron las tareas de inteligencia en Santa Cruz.