
Emiratos Árabes Unidos denunció este lunes los primeros ataques atribuidos a Irán desde la entrada en vigor de la tregua con Estados Unidos, tras interceptar varios drones y reportar un incendio en una instalación petrolera, en un nuevo episodio de tensión en el Golfo.
El Ministerio de Defensa emiratí informó que al menos tres drones fueron interceptados sobre aguas territoriales, mientras que un cuarto cayó al mar, en lo que calificó como una incursión procedente de la República Islámica.
De forma paralela, autoridades locales confirmaron un incendio en la zona industrial petrolera de Fuyaira, presuntamente provocado por otro dron lanzado desde territorio iraní.
Estos incidentes marcan la primera ruptura del cese de hostilidades vigente desde abril, según Abu Dabi, y reavivan las preocupaciones sobre la estabilidad en la región.
En medio de las acusaciones cruzadas, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) negó que un buque de su Armada haya sido impactado por misiles iraníes en el estrecho de Ormuz, contradiciendo versiones difundidas por la Guardia Revolucionaria iraní.
Teherán había asegurado que dos misiles alcanzaron una embarcación militar estadounidense cerca de la ciudad de Jask, tras ignorar advertencias para detenerse en la zona.
La escalada ocurre un día después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara la operación naval “Proyecto Libertad”, destinada a escoltar buques y garantizar la circulación en el estratégico estrecho de Ormuz.
El aumento de la tensión tuvo repercusiones inmediatas en los mercados: el precio del crudo Brent subió un 6 %, mientras que los principales índices bursátiles estadounidenses registraron caídas.
A nivel diplomático, la Liga Árabe y el Consejo de Cooperación del Golfo expresaron su respaldo a Emiratos Árabes Unidos, condenando lo que calificaron como una “agresión” iraní y advirtiendo sobre el riesgo de una escalada regional.
Ambos organismos subrayaron que la seguridad del mundo árabe es indivisible y apoyaron eventuales medidas defensivas por parte de Abu Dabi.
En paralelo, se reportaron otros incidentes en la región, incluido un ataque a un edificio residencial en Omán que dejó heridos leves y daños materiales, aunque sin confirmación sobre su autoría.
Mientras tanto, Irán negó varias de las acusaciones en su contra, incluyendo reportes sobre la destrucción de embarcaciones por parte de fuerzas estadounidenses, en un contexto de versiones contradictorias.
El recrudecimiento de los incidentes y la falta de consenso entre las partes ponen en duda la viabilidad del alto el fuego y aumentan el riesgo de una reanudación abierta del conflicto en uno de los corredores energéticos más sensibles del mundo.