
Meryl Streep ha encendido el debate en la industria cinematográfica tras calificar las producciones de superhéroes, específicamente las de Marvel, como "muy aburridas". Durante una reciente intervención en un foro de cine, la ganadora del Oscar expresó su preocupación por el dominio de este género en las salas comerciales, argumentando que la repetición de fórmulas narrativas y el uso excesivo de efectos digitales están asfixiando a las historias humanas y originales. Para Streep, el cine debería ser un espejo de la complejidad emocional y social, algo que, según su perspectiva, se pierde entre capas de CGI y tramas predecibles que no desafían al espectador.
Estas declaraciones han provocado una respuesta inmediata en redes sociales, dividiendo a la audiencia entre quienes apoyan su defensa del cine de autor y quienes consideran sus críticas como una visión elitista de la industria. Mientras algunos directores y colegas han respaldado sus palabras, señalando la falta de diversidad creativa en los grandes estudios, los seguidores del Universo Cinematográfico de Marvel han defendido el valor del entretenimiento masivo y la capacidad de estas cintas para conectar con millones de personas. Con esta crítica, Streep se suma a otras figuras de renombre, como Martin Scorsese, en un debate que parece no tener fin sobre el futuro del cine y el equilibrio entre el espectáculo y el arte.