
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó este martes a Irán a “actuar con inteligencia” y avanzar hacia un acuerdo, en medio de una escalada de tensiones militares en el Golfo Pérsico tras recientes enfrentamientos.
Desde el Despacho Oval, Trump aseguró que su gobierno no busca una guerra, pero dejó claro que no dudará en responder si la situación se agrava. “No queremos entrar ahí y matar gente”, afirmó, aunque evitó detallar qué acciones concretas de Teherán romperían la tregua vigente desde el 8 de abril.
El llamado del mandatario se produce en un contexto de creciente hostilidad, luego de que Irán lanzara misiles y drones en los últimos días contra fuerzas estadounidenses y objetivos en Emiratos Árabes Unidos.
De hecho, autoridades emiratíes confirmaron este martes un segundo día consecutivo de ataques iraníes, los cuales fueron parcialmente interceptados por sistemas de defensa aérea. El incidente ocurre tras un ataque previo con drones que provocó un incendio en una instalación petrolera cercana al estratégico estrecho de Ormuz.
En paralelo, el Pentágono elevó el tono de sus advertencias. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que cualquier agresión contra buques comerciales en la zona provocará una respuesta “devastadora”.
Washington desplegó operaciones navales para garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, un paso clave por donde circula cerca de una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos.
Por su parte, Irán intensificó su retórica contra la presencia militar estadounidense en la zona. Mohamad Baqer Qalibaf advirtió que la continuidad del actual escenario es “intolerable” y acusó a Estados Unidos de amenazar la seguridad del transporte marítimo.
Las tensiones también se trasladaron al ámbito internacional. Corea del Sur investiga un ataque contra un buque operado por una de sus navieras en el estrecho de Ormuz, luego de que Trump atribuyera el incidente a Irán.
Aunque Seúl aún no confirma la causa del siniestro, el mandatario estadounidense aprovechó el hecho para instar al país asiático a unirse a la misión internacional de escolta marítima liderada por Washington.
En otro frente, Teherán acusó a Estados Unidos de haber causado la muerte de cinco civiles en un ataque contra dos embarcaciones en la costa de Omán, lo que añade un nuevo elemento de tensión y versiones contradictorias sobre los enfrentamientos en curso.
Desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero, impulsado por Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní, la región ha acumulado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, consolidando un escenario de alta volatilidad.
El pulso por el control del estrecho de Ormuz, eje estratégico del comercio energético global, se mantiene como el principal foco de conflicto, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de una escalada mayor.