
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió este martes los elevados precios de las entradas para el Mundial 2026, tanto en la venta oficial como en la reventa, al asegurar que responden a las dinámicas del mercado del entretenimiento en Estados Unidos, uno de los más desarrollados del mundo.
La política de precios ha generado fuertes críticas de organizaciones de aficionados como Football Supporters Europe (FSE), que calificó la estructura como “extorsiva” y una “traición monumental”. En marzo, el colectivo incluso presentó una demanda ante la Comisión Europea por considerar excesivos los costos de los boletos para el torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
La polémica se intensificó luego de que en la plataforma oficial de reventa de la FIFA se ofertaran paquetes de cuatro entradas para la final por más de dos millones de dólares cada uno, cifras que provocaron indignación entre los aficionados a nivel global.
Infantino restó importancia a estos montos durante su intervención en la Milken Institute Global Conference, al señalar que esos precios no reflejan el valor real de las entradas ni garantizan que alguien esté dispuesto a pagarlos. Incluso ironizó con que, si alguien lo hace, él mismo le llevaría comida para asegurarle una buena experiencia.
El dirigente justificó además que el alto costo responde a la enorme demanda —con más de 500 millones de solicitudes recibidas— y al contexto del mercado estadounidense, donde, según dijo, es habitual pagar más de 300 dólares por eventos deportivos. También remarcó que una parte de los boletos para la fase de grupos se mantuvo por debajo de ese precio, defendiendo así la estrategia comercial de la FIFA.