Cultura & Espectáculos

Sony compra catálogos de Shakira, Beyoncé y Gaga

HISTÓRICO. En un movimiento sísmico para la industria del entretenimiento, Sony Music Publishing se hace con los derechos de 45,000 canciones. Esta adquisición masiva asegura el control editorial sobre los hits más grandes del siglo XXI.

ARCHIVO. Bad Bunny y Lady Gaga durante la actuación del medio tiempo de la Super Bowl.
Cultura & Espectáculos | Redacción El Día | 2026-05-11 19:36:00

El mercado de los catálogos musicales ha alcanzado su punto de ebullición. Este lunes 11 de mayo de 2026, se ha confirmado que Sony ha cerrado una operación estratosférica de 3,400 millones de dólares para adquirir los derechos de un archivo que incluye 45,000 canciones. La joya de la corona de este trato no es otra que la propiedad intelectual de las obras completas de Shakira, Beyoncé y Lady Gaga, entre otros artistas de primer nivel.

Para los expertos en el show business, este acuerdo representa un cambio de era. Al ser dueña de estos derechos, Sony no solo recibirá regalías cada vez que "Hips Don"t Lie", "Single Ladies" o "Bad Romance" suenen en streaming; ahora tendrá el control total sobre el uso de estas canciones en películas, series, videojuegos y, lo más lucrativo en 2026: campañas publicitarias hiper-personalizadas y entornos de metaverso.

Las Reinas del Pop bajo un mismo techo. La noticia llega en un momento clave. Mientras Shakira se prepara para inaugurar el Mundial 2026, esta venta le otorga una liquidez inmediata sin precedentes. Por su parte, la inclusión del catálogo de Beyoncé y Lady Gaga asegura que Sony posea el "sonido de los últimos 20 años". La transacción también incluye piezas clave de otros artistas de renombre, consolidando una biblioteca musical que es, esencialmente, la banda sonora de la cultura popular contemporánea.

Analistas de la industria indican que este movimiento es una respuesta directa a la creciente valorización de la música como un activo financiero estable. "Sony no está comprando canciones, está comprando el patrimonio cultural de una generación", comentan fuentes cercanas a la negociación. Para el periodista de espectáculos, esto significa que veremos un resurgir de estos clásicos en formatos impensados, desde biopics autorizadas hasta experiencias inmersivas de alta fidelidad.