
“No lo pide mi persona, no lo pide un dirigente, lo pide toda la población. El grito revolucionario –por lo que estamos pasando esta crisis– pide la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Hay que ser bien claro”, dijo Vicente Salazar, ejecutivo de la Federación Departamental Única Trabajadores de Campesinos “Túpac Katari” de La Paz.
No es el primer líder sindical que rechaza las versiones de politización de las movilizaciones de las últimas semanas contra el gobierno nacional, y atribuye el pedido más radical –la salida del jefe de Estado– a las bases. “Muchos dirigentes se quieren vender. Llamamos a la concientización: no es el momento ya de estar negociando ni dialogando. El pueblo ha sido bien sincero y sabio y hoy quiere una reivindicación, porque realmente el gobierno parece que ya no nos representa”, dijo Salazar y, de esta manera, descartó que su sector acepte negociar: “ha venido una convocatoria, pero hay que ser bien sinceros: la gente ya no quiere diálogo, realmente la gente ya está hartada del gobierno.
En la misma línea se expresó Faifer Cuajera, dirigente de los marchistas indígenas que llegaron a La Paz en demanda de la abrogación de la ley de reconversión de tierras. También usó el plural, y habló con Erbol a nombre de sus bases: “vamos a tomar acciones. Y lo que ya está más que seguro es que el presidente Rodrigo Paz aliste su maleta y renuncie voluntariamente antes de que salga, como vulgarmente nosotros decimos, por la ventana”.
Por otro lado, el máximo dirigente de la Central Obrera Boliviana Mario Argollo también afirmó este lunes que son “las bases” las que definen las medidas y objetivos: “las bases han sobrepasado a la dirigencia. El día de hoy ha sido la marcha más contundente y día que pasa esto va a acrecentar. La molestia crece porque el gobierno ha tenido la oportunidad de solucionar los problemas que aquejaban, y lastimosamente no ha podido”, aseguró durante la marcha de la mañana en el centro paceño.
La COB cumple un paro indefinido en demanda de un incremento salarial de 20 %, además de otros puntos de su pliego petitorio. No obstante, la semana pasada, Argollo alertó que también se exige la renuncia del presidente. Y esto se confirmó en horas de la noche. Unitel informó que Argollo, el senador suplente de Unidad Nilton Condori y la dirigencia de los Ponchos Rojos firmaron un “pacto de unidad”, cuyo punto central señala que los dirigentes se comprometen a “estar al lado del pueblo hasta que renuncie el presidente Rodrigo Paz”.
En este creciente escenario de conflictividad, que se radicalizó este lunes con al menos 38 cortes de ruta a nivel nacional, con epicentro en La Paz, donde ya escasean productos alimenticios, el gobierno volvió a llamar al diálogo e insistió con un boicot político.
El ministro de Obras Públicas Mauricio Zamora afirmó: “el presidente no va renunciar. ¿Qué quieren: que se vaya por la fuerza?” y agregó: “¿por qué renunciaría el presidente?, si recién está cinco meses”, asegurando que las movilizaciones tienen “fines políticos”. Similar criterio dio el titular de Gobierno Marco Antonio Oviedo que afirmó en la mañana que recibió “información” de que las movilizaciones son “financiadas desde el trópico de Cochabamba” dejando entrever, aunque sin mencionarlo, que detrás de todo estaría el expresidente Evo Morales. Oviedo no dio mayores detalles ni tampoco pruebas de esta versión.