Tribuna

Necesitamos un gobierno con autoridad

Necesitamos un gobierno con autoridad
Juan Carlos Ferreyra Peñarrieta - Comunicador social | Comunicador social
| 2026-05-12 00:10:00

Después de la posesión del actual presidente, Rodrigo Paz Pereira, el pasado 8 de noviembre del 2025, casi toda la ciudadanía en general se mostró esperanzada de que el país iba a cambiar con un nuevo modelo económico que nos permita salir de la aguda crisis económica que nos dejó el desaparecido y corrupto Movimiento Al Socialismo (MAS) en sus dos infaustas fases de gobierno (evismo y arcismo), pero ya son casi seis meses de gestión y absolutamente nada cambió.

Al gobierno de Rodrigo Paz le está faltando gobernar con autoridad, porque gobernar sin ese elemento indispensable es, sencillamente, fatal. Gobernar tibiamente, queriendo quedar bien con Dios y con el diablo al mismo tiempo, no es beneficioso por más que sea un gobierno elegido democráticamente. A un gobierno se lo elige para que tome decisiones concretas y no para que administre el país a puro discurso vacío. Rodrigo Paz fue elegido para dar soluciones claras y contundentes a la crisis económica que nos dejó el partido cloaca del MAS, no para administrarla con guantes de seda.

Desde luego, seis meses es poco tiempo para salir del fango putrefacto a nivel económico que nos dejaron Evo Morales y Luis Arce. Pero a estas alturas ya deberíamos tener al menos alguna señal clara e inequívoca de que estamos saliendo de esa crisis. Hay un malestar profundo en la sociedad porque los precios de los artículos de primera necesidad que forman parte de la canasta familiar no solo no bajan, sino que siguen escalando. Otra vez volvieron las interminables filas en los surtidores porque no hay diésel y solo circulan "carburantes basura"; tampoco hay dólares, y lo único que abunda son bloqueos de carreteras, marchas de distintos sectores en diversas regiones y amenazas descaradas de desestabilizar al gobierno.

El presidente Paz está gobernando solo, abandonado a su suerte, sin un equipo sólido de operadores políticos que le permitan afianzar su gestión con autoridad real. Tampoco cuenta con un equipo de comunicación a la altura que le permita transmitir eficientemente sus acciones, desgastándose él solo en sus mensajes. Ahora que ya tiene designado un nuevo vocero oficial, es este quien debe poner cara y pecho a la problemática política, social y económica que enfrenta la administración central. Porque en realidad, el actual equipo de comunicación pareciera estar trabajando en un set de televisión presentando noticieros, completamente ajeno a lo que es una verdadera y sólida comunicación gubernamental. Y que quede claro: presentar noticias no es lo mismo que ser estratega comunicacional a nivel de Estado.

Se vienen numerosas y agresivas protestas sociales, y ya es más que hora de que el gobierno central gobierne con "mano dura". No hacerlo implicará un desborde social incontrolable para la actual administración. La desprestigiada y mercenaria Central Obrera Boliviana (COB) ya alista su cabildo para el 1 de mayo, en el que se determinará un paro indefinido que paralizará de nuevo al país en lo económico y productivo, como si la sangría que ya sufrimos no fuera suficiente.

Es sabido por todos que detrás de todo este caos orquestado está el autoencerrado Evo Morales, en su propia republiqueta del Chapare, hilvanando desde las sombras los hilos para desestabilizar al gobierno de Rodrigo Paz y lograr que ascienda al poder, por sucesión constitucional, Edman Lara, para que este convoque a nuevas elecciones y el cocalero vuelva a encaramarse en el poder.

La gran pregunta del millón sigue sin respuesta: ¿por qué el gobierno central no logra capturar a Morales, existiendo ya hace tiempo una orden de aprehensión en su contra? Si lo hiciera con verdadera autoridad y "mano dura", muchas de estas protestas sociales se diluirían como azúcar en agua y no tendrían la fuerza ni la osadía de amenazar con destronarlo.

Presidente Paz: por el bien de su gobierno, del país y de la democracia misma, gobierne con autoridad; no dé ni un milímetro de paso atrás en sus decisiones. Por mostrarse excesivamente dialogador, ya acumuló fracasos que le hicieron torcer el brazo, incluso después de haber declarado públicamente "no daré un paso atrás" al poner en vigencia el D.S. 5503 a inicios de su gestión. Hay una frase en política que debe tatuar en su conciencia: "o ellos o el país".

Con orden, paz y trabajo es lo que exige una población exhausta de bloqueos, marchas, paros, desorden e indisciplina impuestos por esos mal llamados "movimientos sociales", vividores crónicos de las arcas del Estado. Sin firmeza y sin rumbo claro, no llegaremos a ningún grado de desarrollo como nación. Si tiene que poner mano firme, hágalo sin que le tiemble el pulso, porque mañana puede ser, definitivamente, demasiado tarde.

Juan Carlos Ferreyra Peñarrieta - Comunicador social | Comunicador social