
En un documento conjunto emitido al finalizar la tarde de este lunes, la Defensoría del Pueblo, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de El Alto y la Iglesia Católica expresan su preocupación por la escalada de violencia en torno a las movilizaciones de diferentes sectores, y ofrecen organizar un encuentro en busca de concertación.
Las entidades firmantes se declaran “preocupadas institucionalmente ante la escalada de conflictividad por la que atraviesa el país, los hechos de violencia suscitados el día de hoy, las expresiones verbales ofensivas, así como la vulneración de derechos humanos y las afectaciones a terceros”.
Asimismo, expresan: “frente a la intransigencia en el conflicto, llamamos a contraponer la claridad de la palabra; frente al descontrol de las pasiones, vigorizar la fuerza del entendimiento; frente a la presencia de la violencia, invocamos la fecundidad del diálogo”.
De manera concreta, piden “un Diálogo por el bien común entre el gobierno, la Central Obrera Boliviana (COB, la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias “Bartolina Sisa”, y la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari”.
Mediación
Por separado, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) también busca aportar en la pacificación.
En un comunicado público, la casa universitaria paceña sostiene: “expresamos nuestra profunda alarma por la vulneración de derechos que esta crisis provoca en miles de familias bolivianas” y además de declara “en Estado de emergencia en defensa de la democracia, la CPE y el estado de derecho”.
En ese marco, el texto agrega: “planteamos nuestra absoluta disposición a coadyuvar en la búsqueda de soluciones concertadas en calidad de mediadores del presente conflicto”.